Los Reyes Targaryen: Maegor I el Cruel y sus Esposas - El Mundo de Hielo y Fuego
By George R. R. Martin, Elio M. García Jr., Linda Antonsson
Maegor, el primero de su nombre, llegó al trono después de la repentina muerte de su hermano, el rey Aenys, en el 42 DC. Recordado como Maegor ‘El Cruel’, fue un bien merecido sobrenombre dado que nunca un rey tan cruel ha gobernado desde el Trono de Hierro. Su reinado se inició con sangre y con sangre terminó también. Las historias nos cuentan que disfrutó de la guerra y la batalla, pero está claro que era la violencia lo que anhelaba– la violencia, la muerte y el dominio absoluto de todo aquello que consideraba suyo -. No sabría decir que demonio le poseía. Incluso a día de hoy, algunos dan gracias a que su tiranía fuese corta, ¿cuántas casas nobles podían haber desaparecido solamente para saciar su deseo?
‘’Se dijo que Aenys era capaz de manejar la espada y la lanza lo suficientemente bien como para no deshonrarse a sí mismo, pero poco más. Maegor, por otro lado, era capaz de derrotar a endurecidos caballeros en un cuerpo a cuerpo en un tres contra diez y rápidamente ganó renombre en el torneo real del año 28 DC, cuando derrotó a tres caballeros de la Guardia Real sucesivamente, ganando el torneo. Fue nombrado caballero por el rey Aegon con dieciséis años, el caballero más joven hasta el momento’’
Tan pronto como Aenys fue enterrado, Visenya voló en Vhagar hasta Pentos, para sacar a su hijo Maegor de su exilio y llevarlo de vuelta a los Siete Reinos. Maegor voló hasta el otro lado del mar angosto en Balerion y prolongó su estancia en Rocadragón el tiempo suficiente para ser coronado con la corona de acero valyrio de Aegon, no con la más ornamentada de su hermanastro Aenys.
El Gran Maestre Gawen protestó, señalando que por ley el heredero era el hijo mayor de Aenys, Aegon. La respuesta de Maegor fue declarar al Gran Maestre traidor, condenarlo a muerte y cortarle la cabeza con un solo tajo de Fuegoscuro. Después de eso, pocos se atrevieron a defender la candidatura de Aegon al trono.
Volaron los cuervos, proclamando la coronación de un nuevo rey, que trataría a sus aliados con justicia y llevaría la muerte a quien se opusiese a él.
Su principal enemigo fueron las órdenes militantes, los Hijos del Guerrero y los Clérigos Humildes, y su guerra contra ellos proporciona un telón de fondo constante para su reinado. En Desembarco del Rey, las órdenes militantes se habían apoderado del Septo de la Conmemoración y de la Fortaleza Roja a medio construir. Pero Maegor, voló directamente a la ciudad, sobre Balerion y alzó el dragón rojo de la casa Targaryen en la colina de Visenya para reunir a sus hombres. Miles se le unieron.
Visenya entonces desafió a cualquiera que le negase el derecho de Maegor para gobernar a probarse a sí mismos y el capitán de los Hijos del Guerrero aceptó el desafío. Ser Damon Morrigen, llamado Damon el Devoto, de acuerdo con la antigua tradición le retó a un juicio de siete: Ser Damon y seis guerreros contra el rey y sus seis campeones. Fue un juicio en el que el mismo reino estaba en juego, y los relatos que nos llegan son muchos y a menudo contradictorios. Lo que sí sabemos es que el rey Maegor fue el último hombre que quedó en pie y cayó sin sentido al suelo pocos minutos después de abatir al último de los Hijos del Guerrero.

Durante veintisiete días Maegor permaneció muerto para el mundo. En el vigésimo octavo, la Reina Alys llegó desde Pentos (Maegor seguía sin tener descendencia) y trajo con ella a una belleza Pentoshi, llamada Tyanna de la Torre. Ella se había convertido en la amante de Maegor durante su exilio, y algunos decían que de la reina Alys también. La reina viuda, después de reunirse con Tyanna, puso al rey sólo a sus cuidados, hecho que perturbó a los partidarios de Maegor. El trigésimo día desde el juicio de los siete, el rey despertó con el amanecer. Miles aplaudieron, pero no en el Septo de la Conmemoración, donde cientos de Hijos del Guerrero se habían reunido para sus oraciones de la mañana.
La quema del Septo de la Conmemoración
Entonces Maegor, montado en Balerion, voló desde la colina de Aegon hasta la colina de Rhaenys y sin previo aviso desató el fuego negro de su dragón. El Septo fue incendiado y los que trataron de huir vieron su camino cerrado por lanceros y arqueros que Maegor ya había dispuesto. Se decía que los gritos de los hombres que estaban muriendo quemados hacían eco a lo largo de toda la ciudad y los estudiosos afirman que una sombra se cernió sobre Desembarco del Rey durante siete días.
Este fue sólo el comienzo de la guerra de Maegor contra la fe militante a la que el Septón Supremo se opuso abiertamente. A pesar de ello, Maegor consiguió reunir más y más señores de su lado. En la batalla de Puente de Piedra, los Clérigos Humildes cayeron en tropel y se dice que el Mander corrió rojo de sangre más de veinte leguas. Después de esto, el puente y el castillo fueron conocidos con el nombre de Puenteamargo.
Aún fue mayor la batalla que se libró en el delta del Aguasnegras, donde trece mil Clérigos Humildes, así como cientos de caballeros con el título de Hijos del Guerrero del Septo de Piedra y cientos de hombres de los señores rebeldes de las tierras de los ríos y del oeste que se unieron a ellos. Fue una batalla salvaje, que duró hasta la noche, pero no una victoria decisiva para el rey Maegor. El rey voló en Balerion durante la batalla y aunque las lluvias lo habían mojado todo, el fuego negro del Terror aún dejaba la muerte a su paso.
Los militantes de la fe continuaron siendo el peor enemigo de Maegor durante su reinado y viceversa. Incluso la misteriosa muerte del Septón Supremo en el 44 DC, seguido de la coronación de un Septón Supremo mucho más afín y dócil, que trató de disolver a las Estrellas y Espadas hizo poco para reducir la constante violencia.
Las guerras de Maegor se agravaron aún más por sus muchos matrimonios, ya que se esforzaba por tener un 62

heredero. Sin embargo, no importó con cuantas mujeres se casase o a cuantas se llevase a la cama, jamás engendró hijos.
El escogió a sus esposas entre mujeres viudas de probada fertilidad, pero los niños nacidos de su semilla fueron siempre monstruosidades: deformes, sin ojos, sin extremidades o con partes de hombre y de mujer. Su descenso a la locura se inició, dicen, con las primeras de estas abominaciones.
Maegor, logró una distinción en su reinado: La finalización de la Fortaleza Roja en el 45 DC. Un proyecto iniciado por Aegon el Conquistador y continuado por el rey Aenys, pero no fue hasta Maegor que se vio terminada. Él, fue más allá de los planes de su padre y hermano, la creación de un castillo rodeado de agua dentro del castillo más grande, que después fue conocido como el Torreón de Maegor y ordenando la construcción de paredes falsas, túneles secretos, pasajes y trampillas, agujereando la colina alta de Aegon. A falta de herederos, Maegor se volcó en la supervisión de la construcción. Nombró a lord Harroway como nueva mano y lo dejó gobernar por un tiempo mientras veía como era completado el castillo.
Pero como ya era típico en el reinado de Maegor, incluso este gran logro se convirtió en horror cuando por fin estuvo terminado el castillo. Celebró una fiesta desenfrenada para albañiles y constructores que se corrieron una juerga de tres días a costa del rey. Después de esto todos fueron pasados a cuchillo para que los secretos de la fortaleza fuesen sólo suyos.
Al final, fue una confluencia de la Fe con su propia familia lo que le llevó a la ruina. En el 43 DC, su sobrino, el príncipe Aegon, trató de recuperar el trono que por ley le correspondía en lo que llegó a ser conocido como la Batalla Bajo el Ojo de Dioses. Aegon murió en esa batalla, dejando tras él a su esposa y hermana Rhaena, sus dos hijas gemelas. Su dragón, Quicksilver, murió también.
DE LA HISTORIA DEL ARCHIMAESTRE GYLDAYN
Apenas se hubo fijado la última piedra de la Fortaleza Roja, Maegor mandó limpiar las ruinas del Septo de la Conmemoración sobre la Colina de Rhaenys. En su lugar, decretó, crearía un gran establo de piedra para los dragones, y se erigió una guarida digna de Balerion y Vhagar. Así comenzó la construcción del Pozo del Dragón.
Tal y como era de esperar, fue difícil encontrar constructores y albañiles que trabajasen en el proyecto y finalmente el rey se vio obligado a utilizar a los presos de las mazmorras de la ciudad como mano de obra bajo la supervisión de constructores traídos de Myr y Volantis.
Luego, a finales del 45 DC, el rey Maegor entró de nuevo en campaña contra la Fe Militante rebelde, que no había dejado sus espadas a instancias del nuevo Septón Supremo. De acuerdo con los registros de la época, 63
ese año el rey trajo de vuelta dos mil cráneos como trofeos de su campaña, contra los proscritos Hijos del Guerrero y Clérigos Humildes, aunque muchos pensaron que la mayoría eran cabezas del pueblo llano, que habían estado en el lugar equivocado y en el momento equivocado. Día a día, el reino se volvió contra el rey.
La muerte de la reina viuda, Visenya, en el 44 DC fue un acontecimiento notable, aunque pareció que Maegor se lo tomaba con calma. Ella había sido su mejor aliado desde su nacimiento, en busca de su gloria por encima de su hermano mayor, Aenys, y haciendo todo lo posible por asegurar su legado. En la confusión que siguió tras la muerte de Aenys, la reina Alyssa cogió a su hijo y la espada de acero valyrio Hermana Oscura.
El siguiente en la línea de sucesión después de Aegon era su hermano pequeño Viserys, que se quedó como escudero en la Fortaleza Roja y sin embargo, sufrió con la marcha de su madre. Murió después de nueve días de interrogatorio de Tyanna en la Torre. Maegor dejó su cadáver en el patio con los despojos durante quince días, esperando que Alyssa reclamase el cuerpo, pero no lo hizo. Viserys tenía quince años cuando murió.
En el 48 DC, el septón Luna y ser Joffrey Doggett– también conocido como el Perro Rojo de las Colinas -
condujeron a los Clérigos Humildes contra el rey, con el apoyo de Aguasdulces. Cuando Lord Velaryon, almirante de la flota del rey, se volvió contra Maegor, muchas de las grandes casas se unieron a él.
El reinado tiránico de Maegor tenía que acabar y el reino se levantó para ello. La unión de todos los bandos estaba liderada por el único hijo vivo de Alyssa y Aenys, Jaehaerys, que contaba con catorce años de edad y el apoyo del Señor de la Tormenta a quien había nombrado protector del reino y mano del rey. Cuando la reina Rhaena – que se había casado con Maegor después de la muerte de Aegon – tuvo conocimiento del alzamiento de su hermano, robó Fuegoscuro y huyó en Dreamfyre, su dragón, mientras su esposo dormía.
Incluso dos miembros de la Guardia Real le abandonaron, uniéndose a Jaehaerys en su lugar.
La respuesta de Maegor ante estas acciones fue lenta y confusa, y parece que esta serie de traiciones, tal vez incluso la pérdida de la orientación de su madre, le había dejado a su manera tan roto como Aenys. Llamó a sus señores leales a Desembarco del Rey, pero sólo acudieron señores menores que poco podían aportar en contra de los muchos enemigos del rey. Era tarde en la noche, durante la hora del lobo, cuando los señores restantes partieron de la cámara del consejo, dejando a Maegor cavilar a solas. Fue encontrado a la mañana siguiente temprano, muerto en su trono con la túnica empapada en sangre por las heridas de sus brazos, atravesados por las espadas del Trono de Hierro. Así terminó Maegor el Cruel.
Cómo llego a morir es un asunto en el que hay mucha especulación. Aunque los cantantes nos quieren hacer creer que el propio trono lo mató, algunos sospechan de su Guardia Real, y otros, de un albañil que el rey había dejado con vida y que conocía los secretos de la Fortaleza Roja. Pero tal vez, la sugerencia más probable sea que el rey se quitó la vida en lugar de sufrir una derrota.
Un reinado que terminó de la única forma que podía tras los seis años de terror que duró, pero el reinado de su sobrino serviría para reparar muchas de las heridas que él había abierto en los Siete Reinos.
LAS ESPOSAS DE MAEGOR
CERYSE DE LA CASA HIGHTOWER: Era la hija de Martyn Hightower, señor de Antigua. Fue ofrecida por el Septón Supremo después de que este se opusiera al compromiso de un Maegor de trece años con su sobrina Rhaena recién nacida. Ceryse y Maegor se casaron en el 25 DC y el príncipe afirmó haber consumado su matrimonio una docena de veces en su noche de bodas, pero nunca nacieron hijos de esa unión. Pronto se cansó de la falta de un heredero y comenzó a tomar otras esposas. Ceryse murió en el 45 DC, por una enfermedad repentina, aunque también se rumorea que fue asesinada por orden del rey.

ALYS DE LA CASA HARROWAY: Hija de Lucas Harroway, nuevo señor de Harrenhal. Fue un matrimonio secreto que tuvo lugar en el 39 DC, mientras Maegor era la Mano del Rey, lo que le lleva al exilio a Pentos. Alys se convirtió en reina después de que Maegor la trajese de vuelta. Fue la primera mujer en quedar embarazada por el rey en el 48 DC, pero perdió el bebe poco después. Lo que fue expulsado de su vientre era una monstruosidad, sin ojos y retorcido, y en su furia, Maegor culpó y ejecutó a las parteras, las septas y al Gran Maestre Desmond. Tyanna de la Torre convenció al rey de que el niño fue producto de aventuras secretas de Alys.
TYANA DE LA TORRE: La más temida de las esposas de Maegor. Se rumoreaba que era hija bastarda de un magister Pentoshi, que había sido bailarina en una taberna y finalmente una cortesana. Practicaba la alquimia y la brujería. Se casó con el rey en el 42 DC, pero resultó ser tan estéril como el resto. Llamada la reina cuervo por algunos, era temida por su capacidad para desentrañar los secretos y se convirtió en señora de los susurros. Con el tiempo, confesó su responsabilidad por las abominaciones que habían nacido de la simiente de Maegor, alegando que ella había envenenado a sus otras novias. Fue asesinada por la propia mano de Maegor en el 48 DC, con su corazón cortado por Fuegoscuro y arrojada después a los perros.
LAS NOVIAS NEGRAS
En el 47 DC Maegor tomó a tres mujeres por esposas en una misma ceremonia, todas ellas de fertilidad probada, viudas que habían perdido a sus maridos en las guerras de Maegor o bajo su mando. Eran: ELINOR DE LA CASA COSTAYNE: Era la más joven de las novias negras, pero a pesar de tener solo diecinueve años ya había dado a su marido, ser Theo Bolling, tres hijos. Ser Theo fue arrestado por los caballeros de la Guardia Real, acusado de conspirar con la reina Alyssa para colocar a su hijo, el príncipe Jaehaerys, en el trono y fue ejecutado. Todo en el mismo día. Después de siete días de duelo, Elinor era convocada para casarse con Maegor. También ella se quedó embarazada y al igual que Alys antes que ella, dio a luz una abominación que nació muerta, sin ojos y con pequeñas alas. Ella sobrevivió a la monstruosa labor y sin embargo, fue una de las dos mujeres que sobrevivieron al rey.
RHAENA DE LA CASA TARGARYEN: Cuando el príncipe Aegon fue asesinado por Maegor en la batalla Debajo del Ojo de Dioses, Rhaena se refugió en Isla Bella, bajo la protección de Lord Farman, que las escondió a ella y a sus hijas gemelas. Tyanna encontró a las dos niñas, por lo que Rhaena se vio forzada a casarse con Maegor.
Maegor nombró heredera a su hija Aerea, para de esa manera, desheredar al único hijo superviviente de la reina Alyssa, Jaehaerys. Junto con Elinor, fue la única otra reina que sobrevivió a Maegor.

JEYNE DE LA CASA WESTERLING: Alta y delgada, lady Jeyne se había casado con Lord Alyn Tarbeck, que murió con los rebeldes en la batalla Bajo el Ojo de Dioses. Habiéndole dado un hijo póstumo, su fertilidad quedó probada y estaba siendo cortejada por el señor de Roca Casterly cuando el rey la mando llamar. En el 47 DC
estaba embarazada, pero tres semanas antes de llegar a término, comenzó el trabajo de parto y de su matriz salió otro monstruo muerto. Ella no sobrevivió al rey.