Los Reyes Targaryen: Viserys II - El Mundo de Hielo y Fuego
By George R. R. Martin, Elio M. García Jr., Linda Antonsson
Aunque ambos hijos del rey Aegon III estaban muerto, sus tres hijas aún vivían, y hubo algunos entre el pueblo llano – e incluso algunos señores - que sentían que el Trono de Hierro debía pasar por derecho a la princesa Daena. Sin embargo, eran demasiado pocos y una década de aislamiento en la Bóveda de las Doncellas había dejado a Daena y sus hermanas sin aliados poderosos y el recuerdo de los males que habían asolado el reino cuando una mujer ocupó el trono aún estaban frescos. Daena la Desafiante fue vista por muchos señores como un ser salvaje y difícil de manejar… Y un año atrás había sido madre de un hijo bastardo al que llamó Daemon y cuyo padre se negó a desvelar.
Por tanto, los precedentes del Gran Consejo del 101 DC y la Danza de Dragones fueron citados y los reclamos de las hermanas de Baelor se dejaron a un lado. En cambio, la corona pasó a su tío, la Mano del Rey, el príncipe Viserys.
Se ha escrito que mientras Daeron guerreaba, Baelor rezaba, Viserys gobernaba. Durante catorce años sirvió como Mano a sus sobrinos y antes de ello lo hizo para su hermano, el rey Aegon III. Se dice que fue la mano más astuta desde el Septón Barth y aunque sus buenos esfuerzos se vieron disminuidos en el reinado de un rey roto que carecía de deseos de complacer a sus súbditos o ganarse su amor.
En su ‘ Vida de cuatro Reyes’, el Gran Maestre Kaeth parece tener poca opinión, buena o mala, de Viserys…
Pero hay quienes dicen que, por derecho, el libro debería ser de cinco reyes, Viserys incluido. Y sin embargo, Viserys es saltado para poner a su hijo, Aegon el Indigno en su lugar. Después de sus años como rehén en Lys en los años siguientes a la Danza, Viserys regresó a Desembarco del Rey con una hermosa novia lysena, la hija de una casa noble e influyente, Alta y esbelta, con el pelo plata y oro y los ojos violetas de Valyria (pues su sangre todavía corre fuerte en Lys), ella era siete años mayor que Viserys y nunca se sintió parte de los Siete Reinos ni fue realmente feliz allí. Sin embargo, le dio tres hijos antes de regresar por fin a su amada Lys. El mayor de los tres era Aegon, nacido en la Fortaleza Roja en el 135 DC después del regreso de Viserys de Lys.
Era un muchacho robusto que llegó a ser guapo y encantador, y también irresponsable, caprichoso y dedicado a sus placeres. El dio a su padre tanto problemas como trabajo y al reino, mucho dolor. En el 136 DC le siguió su hermano Aemon, era tan robusto como Aegon cuando era bebé e igualmente hermoso de contemplar, pero las faltas de su hermano, no se veían en él. Demostró ser el mejor justador y espadachín a su edad y fue un caballero digno de llevar a Hermana Oscura. Se hizo conocido como el Caballero de Dragón con un dragón de tres cabezas de oro blanco en su yelmo.
A día de hoy se sabe de él, que fue el caballero más noble que había existido jamás y uno de los hombres protagonista de más historias de las que se puedan contar como caballero de la Guardia Real.
El último de los hijos de Viserys fue una niña, Naerys, nacida en el 138 DC. Tenía la piel tan pálida que casi parecía translúcida, decían los hombres. Era de talle pequeño (y aún más pequeña por poseer poco apetito), con rasgos muy finos y los cantantes escribieron odas de alabanza a sus ojos violeta oscuro, muy grandes y enmarcados por unas pestañas pálidas. Le encantaba Aemon de entre sus dos hermanos porque sabía cómo hacerla reír y ambos compartían algo de esa piedad de la que Aegon carecía. Amaba a los Siete tanto como a su hermano, sino más y podría haberse hecho septa si su señor padre lo hubiese permitido. Pero no lo hizo y en lugar de eso la entregó en 153 DC a su hijo Aegon con su bendición. Los cantantes dices que Aemon y Naerys lloraron durante la ceremonia, aunque las historias nos cuentan que Aemon se peleó con Aegon durante el banquete de bodas y que Naerys lloró entre las ropas de cama en su noche de bodas. Hay quienes 101

escriben muchas de las locuras de Aemon Lord Dragón y de Baelor el Santo las originó el príncipe Viserys, mientras que otros argumentan que Viserys moderó lo peor de sus obsesiones lo mejor que pudo.
Aunque su reinado duró poco más de un año, es instructivo recordar la importante labor que llevó a cabo, reformando la casa real y sus funciones: el establecimiento de una nueva Casa de la moneda, sus esfuerzos para incrementar el comercio a través del Mar Angosto y sus revisiones al código de leyes que Jaehaerys el Conciliador había establecido durante su largo reinado. Viserys II tenía dentro de sí la capacidad de ser un nuevo Conciliador, que ningún rey había sido nunca más astuto y capaz. Trágicamente una enfermedad repentina se lo llevó en el 172 DC.
No es necesario decir que algunos encontraron su enfermedad y la rapidez de su muerte sospechosa, pero ninguno se atrevió a hablar de ello en el momento. Sería más de una década después cuando se puso sobre la mesa la primera acusación en papel sobre el posible envenenamiento de Viserys a manos nada menos que de su sucesor, Aegon IV. ¿Hay verdad en esta sospecha? No puedo decirlo con certeza. Pero teniendo en cuenta todos los hechos infames y corruptos de Aegon IV el Indigno, tanto antes como después de asumir la corona, no se puede descartar.