Los Reyes Targaryen: Aegon IV el Indigno - El Mundo de Hielo y Fuego
By George R. R. Martin, Elio M. García Jr., Linda Antonsson
Con la muerte de su padre en el 172 DC, Aegon, el cuarto de su nombre, llegó por fin al trono que había codiciado desde niño. Había sido gentil en su juventud, hábil con la lanza y la espada y un gran amante de la caza con halcón y la danza. Era el príncipe más brillante de la corte de su generación y fue admirado por su ingenio. Pero tenía un gran defecto: era incapaz de gobernarse a sí mismo. Sentado en el Trono de Hierro, su mal gobierno comenzó concediéndose pequeños actos de placer, pero con el tiempo sus apetitos no conocieron límites y le llevaron a realizar actos de tal corrupción que serían recordados por generaciones.
‘Aenys era débil y Maegor era cruel’ escribe Kaeth, ‘y Aegon II estaba desmandado, pero nunca antes un rey había practicado un desgobierno tan intencional’. Aegon pronto llenó la corte de hombres no elegidos por su nobleza, honestidad o sabiduría, sino por su capacidad para divertirlo y halagarlo. Y con las mujeres de su corte ocurrió en gran parte lo mismo, dejando que él saciara sus deseos sobre sus cuerpos. Por capricho, arrebató tierras de una casa para otorgárselas a otra, como pasó cuando se apropió de los grandes cerros de los Bracken llamados ‘Las Tetas de Barbra’ y se los regaló a los Blackwood. Para hacer realidad sus deseos, hizo regalos desproporcionados, como cuando prometió un huevo de dragón a su Mano, Lord Butterwell, a cambio de sus tres hijas. Privaba a los hombres de su legítima herencia si deseaba sus riquezas, y los rumores dicen que mató a Lord Plumm el día de su boda.
Para el pueblo llano, su reinado fue una fuente de chismes y diversión. Pero los señores del reino no se quedaron en la corte y no deseaban que Aegon yaciese con sus hijas. Podía parecer fuerte, decidido, frívolo e inofensivo. Pero para aquellos que se atrevieron a entrar en su círculo quedó claro que era demasiado voluble, demasiado codicioso y demasiado cruel para ser cualquier cosa menos peligroso. Se decía que Aegon nunca dormía solo y que no recordaba la última noche que había pasado sin una mujer. Sus deseos carnales eran saciados por todo tipo de mujeres, desde la princesa de más alta cuna hasta la puta de más bajo estatus y no parecía hacer diferencia alguna entre ellas.
En sus últimos años, Aegon afirmó que se había acostado al menos con novecientas mujeres (el número exacto se le escapaba), pero que solamente amaba de verdad a nueve (y no contaba a su reina Naerys entre ellas). Las nueve amantes vinieron de cerca y de lejos y algunas le dieron hijos naturales, pero todas y cada una de ellas (excepto la última) fueron repudiadas cuando se cansó de ellas. Sin embargo uno de sus hijos naturales lo había tenido con una mujer que no era su amante: la princesa Daena la Desafiante. Daemon era el nombre que Daena dio a ese niño, el príncipe Daemon había sido maravilloso y terrorífico a esa edad y en días posteriores fue visto como una advertencia de lo que él niño podría llegar a ser. Daemon Mares era su nombre completo cuando él nació en el 170 DC. En ese momento, Daena se negó a nombrar al padre, pero incluso entonces se sospechaba de la participación de Aegon.
Criado en la Fortaleza Roja, a este apuesto joven se le dio la instrucción de los maestres más sabios y los mejores maestros de armas de la corte, incluido ser Quentyn Ball, el caballero de fuego llamado Bola de Fuego. Amaba las armas más que nada y destacó en ellas, haciendo que muchos vieran en él un guerrero que acabaría siendo un dragón. El rey Aegon, nombró caballero a Daemon cuando tenía sólo doce años y ganó el torneo de los escuderos (con lo que se convirtió en el caballero Targaryen más joven hasta el momento, superando incluso a Maegor) y sorprendió a la corte, los familiares y al consejo al otorgarle la espada de Aegon el Conquistador, Fuegoscuro, así como tierras y otros honores. Daemon tomó el nombre de Fuegoscuro a partir de ese momento. La reina Naerys– la única mujer por cuya cama pasó Aegon en la cual no obtuvo placer –era piadosa, gentil y frágil y todas esas cosas desagradaban al rey. También demostró ser pequeña y delicada en el parto; cuando el príncipe Daeron nació el último día de 153 DC, el maestre Alford advirtió que otro embarazo podría matarla. Naerys, trató de hacer frente a su hermano diciéndole: ‘he cumplido con mi deber para contigo y te he dado un heredero, te lo ruego, vivamos a partir de ahora como hermano y hermana’. Se nos dice que Aegon respondió: ‘Eso es lo que estamos haciendo’. Aegon insistió en que su hermana llevase a cabo sus deberes de esposa el resto de su vida. Esta cuestión encendió aún más al príncipe Aemon, su hermano, que había sido inseparable de su hermana Naerys cuando eran jóvenes. El resentimiento de Aegon para con su joven y celebrado hermano era evidente para todos, por lo que el rey, para dañar a Aemon, menospreciaba a Naerys siempre que podía. Incluso después de que el Caballero Dragón muriese en su defensa, y la reina Naerys muriese un año después tras el parto, Aegon IV hizo poco para honrar su memoria.
Las peleas del rey con sus parientes cercanos fueron a peor desde que Daeron creció hasta tener edad suficiente para expresar sus opiniones. Kaeth, en ‘ Vidas de Cuatro Reyes’ deja claro las falsas acusaciones de adulterio de la reina, hechas por ser Morgil Hastwyck e instigadas por el propio rey, aunque en ese momento Aegon lo negase. Esas acusaciones fueron refutadas en un juicio por combate contra el Caballero Dragón. Que esas acusaciones llegasen en el justo momento en que Aegon y el príncipe Daeron estuviesen discutiendo los planes del rey para lanzar una guerra injustificada contra Dorne, sin duda no fue una coincidencia. También fue la primera (pero no la última) vez que Aegon amenazó con nombrar heredero a uno de sus hijo de puta antes que a Daeron.

Después de la muerte de sus hermanos, el rey comenzó a hacer referencias apenas veladas sobre la ilegitimidad de su hijo- tan sólo porque el Caballero Dragón estaba muerto. Los cortesanos y otros parásitos imitaban al rey, repitiendo la calumnia. En los últimos años de su reinado, el príncipe Daeron resultó el principal obstáculo para el mal gobierno de Aegon. Algunos señores del reino vieron claramente la oportunidad de que el cada vez más corpulento y glotón rey podría ser convencido para repartir honores, puestos y terrenos con la promesa de placeres. Otros, que condenaban el comportamiento del rey, comenzaron a reunirse con el príncipe Daeron; a pesar de todas sus amenazas, calumnias y bromas de mal gusto, el rey nunca renegó formalmente de su hijo. Los que lo cuentan difieren en los motivos: unos dicen que en alguna recóndita parte, Aegon aún tenía algo de honor, o al menos vergüenza. La causa más probable, sin embargo, era que este acto traería la guerra al reino, porque los aliados del príncipe Daeron– entre ellos el príncipe de Dorne, con cuya hermana se había casado –defenderían sus derechos al trono. Tal vez fue por esta razón que Aegon volvió su atención hacia Dorne, usando el odio por los dornienses que aún ardía en las Marcas y las tierras de la Tormenta y sobornando a algunos de los partidarios de Daeron y utilizarlos en su contra. Afortunadamente para el reino, los planes para invadir Dorne en el 174 DC fueron un completo fracaso. A pesar de que su Gracia había construido una enorme flota, pensando que así tendría éxito al igual que Daeron el Joven, las tormentas destrozaron y esparcieron esta en su camino hacia Dorne.
El intento de invasión de Dorne, fue sin duda la mayor locura del reinado de Aegon IV, sin embargo, su Gracia, también había recurrido a los piromantes de dudoso conocimiento del Gremio de Alquimistas, ordenándoles que le construyesen ‘dragones’. Esas monstruosidades de madera y hierro, equipadas con bombas que disparaban chorros de fuego salvaje, tal vez podrían haber sido de alguna utilidad durante un asedio. Pero Aegon propuso arrastrar estos dispositivos por el Sendahueso, donde había lugares tan empinados que los dornienses habían tallado escalones. Ellos no llegaron muy lejos, pues en el Bosque Real uno de ellos explotó, provocando un incendio masivo. Después de eso, el rey renunció a sus ambiciones y nunca volvió a hablar de Dorne de nuevo.
Fuegoscuro, la espada de los reyes Targaryen
El reinado de este monarca indigno llegó a su fin en el 184 DC, cuando el rey Aegon tenía cuarenta y nueve años de edad. Estaba tan extremadamente gordo que era incapaz de caminar y algunos se preguntaron cómo su última amante– Serenei de Lys, madre de Shiera Estrella de Mar –jamás podría haber resistido a sus embestidas. El propio rey tuvo una muerte horrible, su cuerpo tan hinchado por la obesidad que ya no podía ni levantarse de la cama, sus miembros descomponiéndose y comidos por los gusanos. Los maestres afirmaron 104

no haber visto nunca nada igual, mientras que los septones declararon que era un castigo de los dioses. Le dieron leche de la amapola para calmar su dolor, pero además de esto poco se podía hacer por él.
El último acto que llevó a cabo antes de morir, fue dejar todas las cuentas en orden, según su voluntad. Y en ella, dejó el veneno más amargo que el reino había tenido nunca la desgracia de beber: legitimó a todos sus hijos naturales, desde los bastardos hasta los Grandes Bastardos– nacidos de mujeres de noble cuna -.
Decenas de hijos naturales que nunca habían sido reconocidos. La declaración a la muerte de Aegon nada significaba para ellos. Pero para sus bastardos reconocidos, sin embargo, significaba mucho. Y para el reino significarían sangre y fuego durante cinco generaciones.
Daemon Fuegoscuro y su padre, Rey Aegon IV
LAS NUEVE AMANTES DE AEGON IV EL INDIGNO
-LADY FALENA STOKEWORTH: Diez años mayor que el rey, Lady Falena ‘le hizo un hombre’ en el 149 DC, cuando Aegon tenía catorce años. Cuando un Guardia Real los encontró en la cama juntos en el 151 DC su padre casó a Falena con su maestro de armas, Lucas Lothston y persuadió al rey de nombrar a Lothston señor de Harrenhal con el fin de sacar a Falena de la corte. Sin embargo, durante los dos años siguientes Aegon realizó numerosas visitas a Harrenhal. Ningún niño reconocido de Falena Stokewoth
- MEGETTE (MERRY MEG): Era la mujer joven y rolliza de un herrero. Mientras montaba cerca de FairMarket (no sé cómo esta traducido y no consigo encontrarlo) en el 155 DC su caballo perdió una herradura y cuando buscó al herrero local no pudo evitar fijarse en la joven esposa del hombre. Después de comprarla por siete dragones de oro– y la amenaza de ser Joffrey Staunton de la Guardia Real –Megette se instaló en Desembarco del Rey. Ella y Aegon incluso se casaron en una ceremonia secreta llevada a cabo por un enmascarado que hizo de septón. Megette dio a Aegon cuatro niñas en cuatro años. El príncipe Viserys puso fin a la relación, devolviendo a Megette con su marido y entregando a sus hijas a la Fe para que se hiciesen septas. Megette fue golpeada hasta la muerte durante un año por el herrero. Niños de Aegon y Megette: Alysanne, Lily, Willow y Rosey.

- LADY CASSELLA VAITH: Hija de un señor de Dorne, después de la ‘Sumisión de Lanza del Sol’. Aegon escoltó a los rehenes que el rey había reunido de los señores de Dorne para llevarlos hasta Desembarco del Rey. Entre ellos se encontraba Cassella Vaith, una dama esbelta con ojos verdes y cabello rubio casi blanco, a quien Aegon acabó haciendo ‘rehén’ en sus propias cámaras. Cuando los dornienses se rebelaron y mataron al rey Daeron, todos los rehenes iban a ser asesinados– Aegon, para entonces aburrido de Cassella la había devuelto con los otros presos -. Sin embargo, el nuevo rey Baelor, perdonó a todos los rehenes y los llevó personalmente de vuelta a Dorne. Cassella nunca se casó y en su vejez, siguió consumida por el engaño de que ella había sido el verdadero amor de Aegon y que pronto enviaría a buscarla. Ningún hijo reconocido.
- BELLEGERE OTHERYS (La Perla Negra de Braavos): Contrabandista, comerciante, pirata y capitana de la Viuda del Viento, nacida de la unión entre un comerciante braavosi y una enviada de las Islas de Verano. Después de que Naerys quedase embarazada y casi muriera en el 161 DC, el rey Baelon envió a Aegon a Braavos en una misión diplomática. Cuentan que lo hizo como excusa para asegurarse de que Aegon dejaba a Naerys sola mientras se recuperaba del parto fallido. Allí conoció a Bellegere Otherys. Su romance con la Perla Negra duró diez años, a pesar de que se dijo que Bellegere tenía un marido en cada puerto y que Aegon no era sino uno de muchos. Ella dio a luz tres niños a lo largo de una década, dos niñas y un niño de paternidad dudosa: Bellenora, Narha y Balerion.
De izquierda a derecha: Lady Melissa Blackwood, Serenei de Lys, Lady Falena Stockeworth, Bellegere Otherys
- LADY BARBA BRACKEN: La vivaz hija de cabellos oscuros de Lord Bracken de Septo de Piedra y una de las acompañantes de las tres princesas en la Bóveda de las Doncellas. Con la muerte de Baelor en el 171 DC y la ascensión de Viserys II al trono, a las princesas se les permitió tener compañía masculina de nuevo. Aegon (en esos momentos príncipe de Rocadragón y heredero) quedó deslumbrado con una Barba de dieciséis años. En su propia coronación, nombró Mano a su padre y se la llevó para hacerla su amante dando a luz un bastardo sólo quince días antes de que la reina tuviese gemelos– un niño que nació muerto y una niña llamada Daenerys, que sobrevivió y fue entregada a Naerys. Con la reina persistentemente cerca de la muerte, el padre de Barba y Mano del Rey comenzó a hablar sobre una posible boda con su hija. Tras la recuperación de la reina, el escándalo llegó a ser la ruina de Barba, y tanto su joven hijo Daeron como su hermano el Caballero Dragón lo obligaron a enviarla lejos con su bastardo. El muchacho, criado en el Septo de Piedra por los Bracken, fue llamado Aegor Ríos, pero con el tiempo llegó a ser conocido como Aceroamargo. Hijos reconocidos: Aegor Ríos.

- LADY MELISSA BLACKWOOD (MISSY): La más querida de las amantes del rey. Más joven y más bonita que Barba y mucho menos rolliza así como más modesta. Missy tenía un corazón amable y una naturaleza generosa que llevó a la reina Naerys y su hijo Daeron a hacerse amigos suyos. Durante los cinco años de su
‘reinado’, Missy dio a luz tres hijos del rey, el más notable de ellos, Brynden Ríos (nacido en el 175 DC) y conocido más tarde como Cuervo de Sangre. Hijos reconocidos: Mya, Gwenys y Brynden.
- LADY BETHANY BRACKEN: La hermana menor de Barba, fue arreglado expresamente por su padre y hermana para ganarse el favor del rey y desplazar a Missy Blackwood. En el 177 DC, ella llamó la atención de Aegon mientras hacia una visita a Septo de Piedra para visitar a su bastardo, Aegor. Por aquel entonces, el rey estaba gordo y tenía mal genio pero Bethany le encantó y se la llevó con él a Desembarco del Rey. Sin embargo, Bethany encontraba su enorme cuerpo agobiante. Para su alegría, conoció a un Guardia Real, ser Terrence Toyne. La pareja fue descubierta en la cama por el mismo Aegon en el 178 DC. Ser Terrence fue torturado hasta la muerte y tanto Lady Bethania como su padre fueron ejecutados. Cuando los hermanos de ser Terrence trataron de vengar su muerte, Aemon el Caballero Dragón murió mientras defendía al rey. Bethania Bracken no dio hijos al rey.
- LADY JEYNE LOTHSTON: Hija de Lady Falena, primera amante del rey. Ya fuese por orden de Lord Lucas Lothston o por orden del rey, lady Falena llevó a Jeyne a la corte en el año 178 DC, cuando tenía catorce años.
Aegon hizo a Lord Lothston su nueva Mano y se dijo (pero nunca se demostró) que disfrutó de madre e hija juntas en la misma cama. Pronto contagió a Jeyne de una viruela que había contraído de las putas con las que estuvo tras la ejecución de Bethany y los Lothstons fueron enviados lejos de la corte de nuevo.
- SERENEI DE LYS (Dulce Serenei): Una belleza Lysena de una antigua pero empobrecida casa, llevada a la corte por Lord Jon Hightower, la dulce Serenei era la más bella de las amantes del rey. Murió dando a luz al último de los hijos bastardos de éste, una niña llamada Shiera Estrella de Mar, que se convirtió en la mayor belleza de los Siete Reinos, amada por sus dos hermanos, Aceroamargo y Cuervo de Sangre, cuya rivalidad se tornó en odio. Niños de Serenei: Shiera.
