Los Siete Reinos: El Norte, Invernalia y los Reyes del Invierno - El Mundo de Hielo y Fuego
By George R. R. Martin, Elio M. García Jr., Linda Antonsson

EL NORTE
EL INMENSO Y helado reino de los Reyes de Invierno, los Stark de Invernalia, generalmente es considerado el primero y más antiguo de los Siete Reinos, el más perdurable e invicto por más tiempo. La variedad de la geografía e historia pusieron el Norte aparte de sus vecinos del sur.
Se dice a menudo que el Norte es tan grande como los otros seis reinos juntos, pero la verdad es un poco menos grande: el Norte, gobernado hoy por la Casa Stark de Invernalia, comprende poco más de un tercio del reino. Comenzando en el borde sur del Cuello, los dominios de los Stark se extienden hasta el norte lejano del Nuevo Agasajo (una parte de su reino, hasta que el Rey Jaehaerys I convenció a Invernalia de que cediera esas tierras a la Guardia de la Noche). El Norte cuenta con grandes bosques, llanuras azotadas por los vientos, colinas y valles, orillas rocosas, montañas coronadas de nieve. El Norte es una tierra fría— con muchas crestas elevadas y llanuras altas que conducen a las montañas en los dominios norteños —y esto lo hace menos fecundo que los lejanos dominios del sur. Se ha sabido que allí la nieve cae incluso en verano, y es mortal en invierno.
Durante siglos ha sido la costumbre hablar de los Siete Reinos de Poniente. Esta costumbre común deriva de los siete grandes reinos que gobernaron la mayor parte de Poniente durante los años de la Conquista de Aegon. Aunque el término es inexacto. Así como hablamos de los Cien Reinos de antaño— aunque nunca Poniente estuvo realmente dividido en cien estados independientes —debemos aceptar al uso común y hablar de los Siete Reinos, a pesar de la imprecisión.
El Puerto Blanco, la única verdadera ciudad del Norte, es la ciudad más pequeña en los Siete Reinos. Los pueblos más prominentes en el Norte son: “el pueblo invernal” bajo las paredes de Invernalia y el Fuerte Túmulo en los Túmulos. El anterior está principalmente vacío en primavera y verano, pero lleno a reventar en otoño e invierno con aquellos que buscan la protección y el patrocinio de Invernalia para ayudarles a sobrevivir 145
los tiempos duros. No sólo llegan los habitantes de los pueblos periféricos, sino muchos hijos e hijas de los clanes montañeses que vienen al pueblo invernal cuando la nieve empieza a desplomarse en serio.
La corona oxidada en el escudo de armas de la Casa Dustin deriva de su demanda de ser los descendientes del Primer Rey y los Reyes de Túmulos que gobernaron después de él. Las historias antiguas recolectadas por Kennet en " Los Pasajes de la Muerte" mencionan que una maldición cayó en el Gran Túmulo, la que no le permitiría a ningún hombre viviente rivalizar con el Primer Rey. Esta maldición hecha para estos pretendientes al título, hace que cobren la apariencia de cadáveres, como si algo les absorbiera su vitalidad y vida No es más que una leyenda, seguro, pero que los Dustin comparten la sangre y descienden de los viejos Reyes de Túmulos parece bastante cierto.
Los Túmulos, también, son un poco curiosos— es un lugar construido al pie del famoso túmulo del Primer Rey que una vez gobernó supremo sobre todos los Primeros Hombres, según las leyendas. Se alza en medio de una extensa y vacía llanura, y ha prosperado gracias a la mayordomía sutil de los Dustin, fieles vasallos de los Stark, que han gobernado los Túmulos en su nombre desde la muerte del último de los Reyes de Túmulos.
Los hombres del Norte descienden de los Primeros Hombres, y su sangre lentamente se mezcló con los Ándalos que inundaron los reinos al sur. El idioma original de los Primeros Hombres— conocido como la Antigua Lengua —sólo es hablada por los salvajes más allá del Muro, y muchos otros aspectos de su cultura han desaparecido (como los aspectos más espantosos de su culto, cuando mataban a los delincuentes y traidores y sus cuerpos y entrañas se colgaban de las ramas de los árboles arcianos.) En el Norte relatan el cuento del Cocinero Rata quien sirvió a un rey Ándalo— identificado como el Rey Tywell II de la Roca, y a otros como el Rey Oswell I de la Montaña y el Valle —la carne del propio hijo del rey, cocida en un pastel. Por esto fue castigado convirtiéndose en una rata monstruosa que se comió sus propias crías.
Pero el castigo no fue por matar al hijo del rey, o por servirlo al rey, sino por la ruptura del derecho de invitado.
Pero los Norteños todavía retienen algo de las viejas costumbres y maneras. Su vida es más dura, y por eso se endurecen, y consideran que los placeres en el sur son infantiles y menos dignos que la cacería y peleas que aman los Norteños.
Incluso los nombres familiares son diferentes, debido a que los nombres de los Primeros Hombres eran cortos; nombres como Stark, Wull, Umber, y Stout, todos provienen de los días cuando los Ándalos no tenían influencia en el Norte.
Una costumbre notable que los Norteños estiman más que cualquier otra, es el derecho del invitado, una tradición de hospitalidad, según la cual un hombre no puede hacerle daño a un invitado bajo su techo, ni un invitado a su anfitrión. Los Ándalos también tuvieron una costumbre similar, pero es menos importante para los sureños. En su texto Justicia e Injusticia en el Norte: Los juicios de los Tres Señores Stark, el Maestre Egbert nota que los crímenes en el Norte relativos a la violación del derecho del invitado eran raros, pero invariablemente se trataron tan severamente, como la más horrible de las traiciones. Sólo matar a un rey se considera un pecado tan grande como la violación de esta ley de hospitalidad.
Como la caballería es rara en el Norte, el torneo de caballeros y su pompa y caballería son tan raros como los dientes de gallina más allá del Cuello. Los norteños luchan y cabalgan, con lanzas de guerra, pero raramente por deporte y prefieren las luchas cuerpo a cuerpo. Hay cuentos de concursos que han durado la mitad de un día y los campos quedaron pisoteados y las aldeas medio destruidas.

Las lesiones serias son comunes en tales luchas cuerpo a cuerpo, y las muertes no se descartan. En el gran concurso en El Último Hogar en 170 DC, se dice que no menos de dieciocho hombres murieron, y nueve fueron mutilados penosamente.
LOS REYES DEL INVIERNO
Las canciones y las historias nos dicen que los Starks de Invernalia gobernaron grandes extensiones de territorio más allá del Cuello por ocho mil años, llamándose a sí mismos, Reyes del Invierno (según el uso más antiguo) y Reyes en el Norte (en siglos más recientes). Su gobierno no siempre fue indisputado. Muchas fueron las guerras con las que los Stark expandieron su dominio, o con las que fueron forzados a recuperar tierras que le fueron conquistadas por rebeldes. Los Reyes del Invierno eran hombres duros para tiempos duros.
Canciones antiguas, entre las más antiguas que se encuentran en los archivos de la Ciudadela de Antigua, hay las que hablan de cómo un Rey del Invierno expulsó a los Gigantes del Norte, mientras que otro derrotó al cambiapieles Gowen "Lobogris" y sus parientes en la salvaje "Guerra de los Lobos", pero sólo tenemos la palabra de los cantantes, y esos reyes y esas batallas pudiera que jamás hayan existido.
Existen más pruebas históricas de la guerra entre los Reyes del Invierno y los "Reyes Túmulo", o como usaban a llamarse a sí mismos "Reyes de los Primeros Hombres", y que reclamaban la supremacía sobre todos los primeros hombres en todas partes, incluidos los propios Starks. Registros rúnicos sugieren que su lucha, llamada por los bardos “Guerra de los Mil Años”, fue en realidad una serie de guerras que duraron cerca de doscientos años en vez de mil, y que terminaron cuando el último Rey Túmulo dobló la rodilla ante el Rey del Invierno, y le dio la mano de su hija en matrimonio.
Pero incluso esto no le dio a Invernalia el dominio sobre todo El Norte. Muchos otros reyezuelos permanecieron gobernando sobre reinos grandes y pequeños, y requeriría miles de años y muchas más guerras antes de que el último de ellos fuera conquistado. Sin embargo, uno por uno, los Stark los sometieron a todos, y durante estas luchas, muchas casas orgullosas y líneas antiguas se extinguieron para siempre.
Entre las casas reducidas de reyes a vasallos, podemos contar a los Flints de Colina Piedrarota, los Slates de Lagonegro, los Umbers de Último Hogar, los Lockes de Castillo Viejo, los Glover de Bosqueespeso, los Fisher de Costa Pedregosa, los Ryswell de Los Riachuelos, y tal vez incluso los Blackwoods de Árbol de Cuervos, cuyas 147

tradiciones propias insisten en que una vez gobernaron parte del Bosque de Lobos antes de ser expulsados de sus tierras por los Reyes del Invierno (ciertos registros rúnicos apoyan esta afirmación, si se puede confiar en las traducciones del maestre Puenelly).
Crónicas que se encontraron en los archivos de la Guardia de la Noche en Fuerte de la Noche (antes de que fuera abandonado) hablan de la guerra por Punta Dragón Marino, en donde los Stark derrotaron al Rey Warg y sus aliados inhumanos, los Niños del Bosque. Cuando el Rey Warg cayó, sus hijos fueron pasados por la espada, junto con sus bestias y verdevidentes, mientras sus hijas fueron tomadas como premio por sus conquistadores.
Las Casa Greenwood, la Casa Towers, la Casa Amber y la Casa Frost tuvieron finales similares, junto con otra veintena de casas menores y reyezuelos cuyos nombres se han perdido en la historia. Sin embargo, los enemigos más encarnizados de Invernalia eran, sin lugar a dudas, los Reyes Rojos de Fuerte Terror, esas tierras sombrías de la Casa Bolton cuyos dominios de antaño se extendían desde el Río Último hasta el Cuchillo Blanco, y por el sur hasta las colinas Cabeza de Oveja.
La enemistad entre los Stark y Bolton viene desde La Larga Noche, se afirma. Las guerras entre estas dos familias antiguas eran legendarias, y no todas terminaron con la victoria de la Casa Stark. Se dice que el Rey Royce II Bolton, capturó y quemó Invernalia misma, su homónimo y descendiente Royce IV (recordado por la historia como Royce "Brazorojo", por su costumbre de sumergir el brazo en los vientres de sus enemigos cautivos para sacar su entrañas a mano desnuda) hizo lo mismos tres siglos más tarde. Otros Reyes Rojos tenían la reputación de llevar mantos hechos con las pieles de príncipes Stark que habían capturado y desollado.
Sin embargo, al final, incluso Fuerte Terror cayó ante el poderío de Invernalia y el último Rey Rojo, conocido en la historia como Roger el Cazador, juró lealtad al Rey del Invierno y envió a sus hijos a Invernalia como rehenes, cuando los primeros ándalos estaban cruzando el mar estrecho en sus barcoluengos.
Después de la derrota de los Boltons, el último de sus rivales norteños, las más grandes amenazas al dominio de la Casa Stark vinieron del mar. El límite norteño de los dominios Stark era protegido por el Muro y los hombres de la Guardia de la Noche, aunque al sur, la única ruta a través de los pantanos del Cuello pasando debajo de las torres arruinadas y muros sumergidos de la gran fortaleza llamada Foso Cailin. Incluso cuando los Reyes del Pantano poseían el Foso, sus lacustres luchaban con firmeza contra cualquier invasor del sur, aliándose con los Reyes de Túmulos, Reyes Rojos, y Reyes de Invierno cuando era necesario hacer retroceder a cualquier señor del sur que buscaba atacar el Norte. Y una vez el Rey Rickard Stark agregó el Cuello a su dominio, Foso Cailin demostró ser más aún un imponente baluarte contra los poderes del sur. Algunos trataron de pasar más allá, y las historias dicen que ninguno nunca tuvo éxito.
Foso Cailin

Los extensos litorales ásperos del Norte al este y el oeste, permanecían vulnerables, sin embargo; y era allí donde la regencia de Invernalia era amenazada más a menudo… por los hijos de hierro en el oeste y Ándalos en el este.
Cruzando el mar Angosto en centenares y miles, los barcos vikingos de los Ándalos desembarcaron en el Norte, como en el sur, pero dondequiera que tocaban tierra, los Stark y sus vasallos cayeron sobre ellos y los enviaron de regreso al mar. El Rey Theon Stark, conocido en la historia como el Lobo Hambriento, hizo retroceder las más grandes de estas amenazas, haciendo causa común con los Boltons aplastando al señor de guerra de los Ándalos, Argos Sevenstar en la Batalla de Rio de Las Lágrimas.
Como consecuencia de su victoria, el Rey Theon levantó su propia flota y cruzó el mar Angosto hasta las costas de los Ándalos, con el cadáver de Argos azotado en la proa de su buque insignia. Allí, se dice, él tomó una venganza sangrienta, quemando una veintena de pueblos, capturando tres casas-torres y un septo fortificado, y pasando a centenares por la espada. El Lobo Hambriento exigió como premio las cabezas de los asesinados, llevándolas de regreso a Poniente y plantándolos en las púas a lo largo de sus propias costas, como advertencia a otros posibles conquistadores. (Después en su reinado empapado en sangre, él conquistó las Tres Hermanas y aterrizó un ejército en los Dedos, pero estas conquistas no duraron por mucho tiempo. El Rey Theon también luchó contra los hijos del hierro en el oeste, alejándolos de Cabo Kraken e Isla del Oso, tumbando una rebelión en los Riachuelos, y se unió a la Guardia de la Noche en una incursión más allá del Muro para romper el poder de los salvajes por una generación).
Hasta que Desembarco del Rey se alzó en la orilla del Aguasnegras, el Puerto Blanco era la ciudad más nueva en los Siete Reinos. Construida con la riqueza que los Manderly habían traído desde el Dominio- donde habían sido desterrados por el Lord Lorimar Peake por mandato del Rey Perceon III Gardener, que temió su creciente poder en el Dominio -el Puerto Blanco tiene más en común con los elegantes castillos y torres del Dominio, que con los castillos del Norte; se dice que el Castillo Nuevo fue construido para reflejar el castillo Dunstonbury que los Manderly habían perdido en su destierro.
Puerto Blanco
Incluso antes de la venida de los Ándalos, la Guarida del Lobo fue fundada por el Rey Jon Stark, construida para defender la boca del Cuchillo Blanco contra los invasores y mercaderes de esclavos por el mar Angosto 149
(algunos estudiosos sugieren que éstas eran las primeras incursiones de los Ándalos, aunque otros dicen que eran los antepasados de los hombres de Ib, o incluso mercaderes de esclavos de Valyria y Volantis).
Gobernada durante siglos por una sucesión de casas (incluso los Greystarks, una rama cadete de la Casa Stark, así como los Flints, Slates, Longs, Holts, Lockes, y Ashwoods), la antigua fortaleza sería el foco de una sucesión de conflictos. Durante las guerras entre Invernalia y los Reyes Ándalos de la Montaña y el Valle, el Viejo Halcón, Osgood Arryn, sitió la Guarida del Lobo. Su hijo, Rey Oswin la Garra, la capturó e incendió. Después, fue atacada por los señores piratas de las Tres Hermanas y mercaderes de esclavos de Peldaños de Piedra. No fue hasta unos mil años antes de la Conquista, cuando los Manderlys fugitivos vinieron al Norte y juraron sus votos en la Guarida del Lobo, que el problema de la defensa del río Cuchillo Blanco— que proporciona el acceso al mismo corazón del Norte —se resolvió con la creación de Puerto Blanco.
La costa oriental del Norte también ha sido asediada a menudo por los piratas, y algunas de las guerras del Lobo Hambriento recayeron allí, cuando los barcos vikingos de Gran Wyk, Wyk Viejo, Pyke, y Monteorca descendieron en sus costas occidentales bajo los estandartes de Harrag Hoare, el Rey de las Islas de Hierro.
Durante un tiempo Costa Pedregosa juró su lealtad a Harrag y sus hombres de hierro, quemando el Bosque de Lobos; y la Isla del Oso era una base para el pillaje, gobernada por el hijo de corazón negro de Harrag, Ravos el Violador. Aunque Theon Stark mató a Ravos con sus propias manos, y expulsó a los hombres de hierro de sus orillas, ellos volverían liderados por el nieto de Harrag, Erich el Águila, y de nuevo con el Viejo Kraken, Loron Greyjoy, que volvió a capturar la Isla del Oso y Cabo Kraken (el Rey Rodrik Stark reclamó la Isla del Oso después de la muerte del Kraken Viejo, aunque sus hijos y nietos batallaron por Cabo Kraken). Las guerras entre el Norte y los hijos de hierro continuarían después de esto, pero menos decisivas.
LOS CLANES MONTAÑESES
Los clanes de las montañas Norteñas son especialmente afamados por su adhesión a las leyes de hospitalidad, y los pequeños señores, que gobiernan a menudo estos clanes, rivalizan entre sí por ser los anfitriones más hospitalarios. Estos clanes— localizados principalmente en las regiones montañosas más allá del Bosque de Lobos, en los altos valles y prados, y a lo largo de la Bahía de Hielo y ciertos ríos del Norte —juraron su obediencia a los Stark, pero sus disputas a menudo han creado dificultades para los Señores de Invernalia y los Reyes de Invierno antes, obligándoles a enviar hombres a las montañas para contener el derramamiento de sangre (conmemoradas en las canciones como “Los Pinos Negros” y “Los Lobos en las Colinas”), o para convocar a los jefes a Invernalia para juzgar sus pleitos.
Los más poderosos de los clanes Norteños son los Wulls, un pueblo de pescadores que habitan en las orillas de la Bahía de Hielo. Su odio hacia los salvajes es igualado tan sólo por su odio hacia los hombres de las Islas de Hierro, quienes a menudo hacían incursiones a lo largo de la costa de la bahía, quemando sus salones, llevándose sus cosechas, y tomando a sus esposas e hijas como sirvientas y esposas de sal. Grandes extensiones de la Costa Pedregosa, la Isla del Oso, Punta Dragón Marino, y Cabo Kraken, han estado bajo el poder de los hombres de hierro durante varias épocas. De hecho, Cabo Kraken, el más cercano a las Islas del Hierro, ha pasado de manos tantas veces que muchos maestres creen que su población tiene más sangre de los hombres del hierro que de norteños.

Las historias del Norte afirman que Rodrik Stark obtuvo Isla del Oso de vuelta tras ganar en una competencia de lucha, y quizás existe algo de verdad en este cuento; los reyes de las Islas del Hierro a menudo competían con demostraciones de fuerza, para probar su destreza y su derecho a llevar la corona de madera de deriva.
Eruditos más serios ponen esto en tela de juicio, sugiriendo que si hubo una “lucha,” esta debió ser con palabras.
LOS HIJOS DE PIEDRA DE SKAGOS
A pesar de siglos de feudos, los clanes montañeses han permanecido fieles tradicionalmente a los Starks a través de la guerra y la paz. No puede decirse lo mismo de los habitantes salvajes de Skagos, la isla montañosa al este de la Bahía de las Focas.
Los Skagosi que residen allí, son poco considerados por los otros norteños, que no los consideran mejores que los salvajes y los llaman Skaggs. Los Skagosi se llaman a sí mismos “nacidos de piedra”, refiriéndose al hecho de que Skagos quiere decir “piedra” en la Antigua Lengua. Son grandes, peludos, malolientes (algunos maestres creen que los Skagosi tienen una fuerte mezcla con la sangre de Ibb; otros sugieren que pueden descender de los gigantes), visten pieles y cueros sin curtir, y se dice que montan unicornios; los Skagosi se relacionan con muchos rumores tenebrosos. Se dice que aún ofrecen sacrificios de sangre a los arcianos, que atraen con luces falsas a los barcos que pasan para que se destruyan con los peñascos, y que se alimentan de carne humana durante el invierno.
Un guerrero de Skagos.
En cualquier caso, los Skagosi practicaron ciertamente alguna vez el canibalismo, aunque si esta costumbre todavía se practica actualmente, es una cuestión de mucha disputa.
“El Extremo del Mundo”— una colección de cuentos y leyendas compilada por el Maestre Balder, quién sirvió al comandante de Guardiaoriente del Mar durante el mandato de sesenta años del Lord Comandante Osric 151

Stark —es nuestra fuente principal de lo mucho que sabemos de los Skagosi, incluyendo El Festín de Skane, cuando una flota de guerra de Skagos descendió en Skane, la isla cercana más pequeña, violando y llevándose a las mujeres, matando a los hombres y consumiendo su carne en un festín que duró una quincena. Si esto es verdad o no, Skane permanece deshabitada hasta el día de hoy, aunque las piedras derrumbadas y los cimientos cubiertos de vegetación atestiguan que alguna vez hubo hombres habitando entre sus colinas azotadas por el viento y sus costas pedregosas.
Los maestres la Ciudadela suelen burlarse de los “unicornios” de Skagos. El ocasional “cuerno de unicornio”
ofrecido por mercaderes inescrupulosos no era nada más que el cuerno de un tipo de ballena cazada por los balleneros de Ib. Sin embargo, cuernos de una clases completamente distinta— supuestamente provenientes de Skagos —han sido examinados por los maestres de Guardiaoriente en ciertas ocasiones. También se dice que aquellos marineros lo bastante valientes para comerciar con Skagos han visto a los señores Skagosi montando enormes bestias lanudas con cuernos, monturas monstruosas de paso tan firme que hasta pueden escalar por las laderas de las montañas. Un ejemplar vivo de tales criaturas— o al menos un esqueleto —ha sido ampliamente buscado para su estudio, pero ninguno ha sido llevado hasta Antigua.
Aunque raramente vistos fuera de su isla, los hijos de piedra a veces acostumbraban cruzar la Bahía de Focas para comerciar o, más a menudo, pillar— hasta que el Rey Brandon Stark, Noveno de Su Nombre, derrocó su poder por última vez, destruyó sus naves, y les vedó el mar. Según la mayoría de las historias registradas, ellos han permanecido aislados, un pueblo salvaje, que asesinaba a aquellos que llegaban a su isla para comerciar con ellos. Cuando consienten comerciar, los de Skagos ofrecen pieles, hojas de obsidiana y puntas de flechas, y
“cuernos de unicornio” a cambio de las mercancías que desean.
Algunos Skagosi también han servido en la Guardia de la Noche. Hace más de mil años, un Crowl (un miembro de un clan de la nobleza en Skagos) fue Lord Comandante durante un tiempo, y " Los Anales del Centauro Negro" hablan de un Stane (un miembro de otra familia de Skagos) quien se elevó al puesto de Primer Explorador, pero murió poco después.
Skagos ha sido a menudo una fuente de problemas para los Stark— cuando los reyes trataron de conquistarla y cuando los señores lucharon para obtener su lealtad. De hecho, recientemente durante el reinado del Rey Daeron II Targaryen (Daeron el Bueno), la isla inició una rebelión contra el Lord de Invernalia— que duró años y exigió las vidas de miles, incluyendo la de Barthogan Stark, Lord de Invernalia (llamado Barth Espada Negra), antes de ser sofocada finalmente.
LOS LACUSTRES DEL CUELLO
LOS ÚLTIMOS (y algunos podrían decir menos importantes) de los pueblos del Norte son los moradores de los pantanos del Cuello, conocidos como lacustres por los islotes flotantes en las que levantan sus castillos y cabañas. Son personas de baja estatura (algunos dicen que son pequeños en estatura porque están relacionados vía matrimonio con los niños del bosque, pero más probablemente es el resultado de la inadecuada nutrición, porque los granos no florecen entre las ciénagas y salobres pantanos del Cuello, y los lacustres subsisten especialmente de una dieta de peces, ranas, y lagartos), son astutos, bastante reservados, prefiriendo mantenerse alejados de todos.
Al sur del Cuello, la gente del río cuyas tierras lindan con las suyas, dicen que los lacustres respiran agua, tienen manos y pies palmeados como ranas, y usan venenos en sus tridentes y flechas. Cabe mencionar que esto último tiene bastante de verdad; muchos mercaderes han traído hierbas y plantas desconocidas a la Ciudadela, las cuales tienen muchas propiedades extrañas, ya que los maestres buscan entender mejor sus propiedades y su valor. Pero del resto, no existe evidencia: los lacustres son hombres, aunque más pequeños que la mayoría, incluso sí tienen un estilo de vida único en los Siete Reinos.
Las historias afirman que hace mucho, los lacustres eran gobernados por los Reyes del Pantano. Los bardos dicen que montaban lagartos león y usaban enormes tridentes como lanzas, pero esto es claramente fantasía.
¿Fueron estos Reyes del Pantano realmente reyes como los conocemos hoy en día? El Archimaestre Eyron escribe que los lacustres veían a sus reyes como los primeros entre un grupo de iguales, de quienes se pensaba que habían sido tocados por los dioses— un hecho que se manifestaba en ojos de matices extraños, o incluso la habilidad de hablar con los animales, como se decía que hacían los niños del bosque.
Sea cual sea la verdad, el último hombre llamado Rey del Pantano fue asesinado por el Rey Rickard Stark (a veces conocido en el Norte como el Lobo Risueño, debido a su buen carácter), quien tomó a la hija del Rey caído como su esposa, con lo cual los lacustres doblaron sus rodillas y aceptaron el dominio de Invernalia.
Desde entonces los lacustres se han convertido en aliados acérrimos de los Stark, bajo el liderazgo de los Reed de la Atalaya de Aguasgrises.
LOS SEÑORES DE INVERNALIA
Después de la Conquista y la unificación de los Siete Reinos, los Stark se volvieron los Guardianes del Norte, en vez de reyes, jurando su lealtad al Trono de Hierro, todavía permaneciendo supremos dentro de sus propios dominios en todo menos nombre. Aunque Torrhen Stark había dejado la antigua corona de los Reyes de Invierno, sus hijos estaban menos felices del yugo de los Targaryen, y algunos se entretuvieron en charlas de rebelión, y de subir el estandarte Stark, tanto si Lord Torrhen lo consintiera o no.
Si los sentimientos anti-Targaryen empeoraron por los esfuerzos de la Reina Rhaenys Targaryen de unir a todos en un solo reino mediante matrimonios entre las grandes casas, lo dejamos a la consideración del lector. Es sabido que la hija de Torrhen Stark se casó con un joven y perverso señor del Valle; era uno de los muchos matrimonios forjados por Rhaenys por la paz. Pero hay cartas conservadas en la Ciudadela que sugieren que Stark sólo aceptó estos arreglos después de muchas protestas, y que los hermanos de la novia se negaron rotundamente a asistir a la boda.

Más tarde, fue dicho que los Stark estaban enojados con el Rey Viejo y la Reina Alysanne por haberles obligado a donar el Nuevo Agasajo a la Guardia de la Noche; ésta pudo haber sido una razón por la cual Lord Ellard Stark estaba del lado de Corlys Velaryon y la Princesa Rhaenys en el Gran Concilio de 101 DC.
Previamente hemos analizado la intervención de la Casa Stark en la Danza de Dragones. Añadiré que Lord Cregan Stark recogió muchos premios por su fiel apoyo del Rey Aegon III… aun cuando no se entregó una princesa real para desposar con alguien de su familia, como había sido convenido en el Pacto de Hielo y Fuego, hecho cuando el príncipe Jacaerys Velaryon había volado a Invernalia en su dragón.
Aunque ahora dicen que Lord Ellard Stark se alegraba de haber ayudado a la Guardia de la Noche con el Agasajo, la verdad es otra. Las cartas del hermano de Lord Stark a la Ciudadela, pidiendo a los maestres que le proporcionen precedentes contra la donación forzosa de la propiedad, demuestran a las claras que los Stark no estaban ávidos de aceptar la oferta del Rey Jaehaerys. Es posible que los Stark temieran que, bajo el control del Castillo Negro, el Nuevo Agasajo inevitablemente caería en decadencia— ya que la Guardia de la Noche siempre le prestaría más atención al norte y descuidaría a sus inquilinos en el sur. Y da la casualidad que, muy pronto, eso fue exactamente lo que ocurrió, y ahora se dice que el Nuevo Agasajo está casi inhabitado gracias al declive de la Guardia de la Noche y al creciente número de vidas tomadas por los exploradores salvajes de más allá del Muro.
Tras la Danza de los Dragones, los Stark se mantuvieron mucho más leales a los Targaryen que en tiempos anteriores. De hecho, el hijo y heredero de Lord Cregan Stark peleó bajo el estandarte Targaryen cuando el Joven Dragón intentó conquistar Dorne. Rickon Stark peleó valientemente, y sus acciones fueron relatadas por el Rey Daeron en su Conquista de Dorne, y la muerte de Rickon tras los muros de Lanza del Sol en una de las batallas finales, fue lamentada por el Norte durante varios años debido a los problemas que acontecieron con los reinados de sus medio hermanos.
En las décadas siguientes, el Norte observó a los Stark enfrentarse a la rebelión de Skagos, una nueva oleada de asaltos por parte de los hombres del hierro bajo el mando de Dagon Greyjoy, y una invasión salvaje liderada por Raymun Barbarroja, el Rey-más-allá-del-Muro, en 226 DC. En cada una de éstas fallecieron Starks. Aunque la casa mantuvo su fortuna casi inalterada, probablemente debido a la firme voluntad de la mayoría de los Señores de Invernalia de evitar involucrarse en las intrigas de las cortes sureñas. Cuando el linaje Stark fue casi exterminado por el Rey Loco Aerys tras el secuestro de Lyanna a manos de Rhaegar, algunos hombres erróneamente culparon al fallecido Lord Rickard, cuyas alianzas de sangre y amistad habían unido a las grandes casas y habían asegurado que éstas actuaran unidas en respuesta a los crímenes del Rey Loco.
INVERNALIA
Invernalia, con el pueblo de invierno fuera de sus murallas.
EL MÁS GRANDE CASTILLO del Norte es Invernalia, el asiento de los Stark desde la Edad del Amanecer. La leyenda dice que Brandon el Constructor construyó Invernalia después del invierno que duró una generación, conocido como la Larga Noche, y que se volvió la fortaleza de sus descendientes, los Reyes de Invierno.
El propio castillo es peculiar debido a que los Stark no nivelaron el terreno cuando establecieron los cimientos y murallas del castillo. Muy posiblemente porque el castillo fue construido en partes a medida que pasaban los años, en vez de haber sido planteado como una sola estructura. Algunos eruditos sospechan que alguna vez fue un complejo de fuertes circulares interconectados, pero con el paso del tiempo ha desaparecido casi toda evidencia de ellos.
Los muros exteriores de Invernalia se levantaron durante las últimas dos décadas de la regencia de Rey Edrick Barbanevada. Aunque Edrick es famoso por reinar durante casi un siglo, su chochera errática iba en aumento.
Viendo esto, muchas facciones diferentes intentaron asir el mando de su reino vacilante. Las amenazas más obvias eran de sus propios familiares— díscolos descendientes —y otros también, tales como los mercaderes de esclavos del mar Angosto, salvajes, y los rivales Norteños como los Bolton.
Las murallas interiores, que alguna vez fueron la única muralla defensiva, tienen cerca de dos mil años de antigüedad, y quizás algunas secciones son más antiguas. En años posteriores, un foso defensivo fue cavado a su alrededor, luego una segunda muralla fue levantada al otro lado del foso, dándole al castillo una defensa formidable. Las murallas interiores tienen cien pies de altura, las murallas exteriores ochenta; cualquier atacante que tuviera éxito capturando la muralla exterior aun tendría que enfrentarse a los defensores de las murallas interiores quienes arrojarían lanzas, piedras y flechas contra él.
Podemos desechar la afirmación de Seta en su “Testimonio” de que el dragón Vermax dejó una nidada de huevos en alguna parte en las profundidades de las criptas de Invernalia, donde las aguas calientes de los manantiales corren cerca de los muros, cuando su jinete trató con Cregan Stark al inicio de la Danza de Dragones. Como el Archimaestre Gyldayn nota en su historia fragmentada, no existe ningún registro de que Vermax pusiera jamás un solo huevo, haciendo pensar que el dragón era macho. La creencia de que los dragones pudieran cambiar de sexo por necesidad es errónea, según " La Verdad " del Maestre Anson, originada tras una malinterpretación de la metáfora esotérica que Barth formulaba cuando discutía sobre los misterios mayores.
Dentro de sus muros, el castillo se extiende sobre varios acres de tierra, abarcando varias edificaciones independientes. La más antigua de éstas— una torre hace mucho abandonada, redonda, achatada y cubierta de gárgolas —es conocida como el Primer Torreón. Algunos piensan que esto se debe a que fue construida por los Primeros Hombres, pero el Maestre Kennet ha demostrado definitivamente que no podría haber existido antes de la llegada de los ándalos, ya que los Primeros Hombres y los primeros ándalos construían torres y fortalezas cuadradas. Las torres redondeadas surgieron en tiempos posteriores.
Los manantiales cálidos, como los que se encuentran debajo de Invernalia, se han visto en el mundo, calentados por los hornos— los mismos fuegos que hicieron los Catorce Fuegos o la montaña humeante de Rocadragón. No obstante, los campesinos de Invernalia y el pueblo invernal afirman que los manantiales son calentados por el aliento de un dragón que duerme debajo del castillo. Esto es aún más tonto que las declaraciones de Champiñón y no es necesario tomarlos en consideración.
Para el ojo entrenado, la arquitectura de Invernalia es una amalgama de muchas épocas diferentes. Y su inmensidad no sólo abarca edificios, sino también áreas abiertas. De hecho, tres acres se destinaron a un antiguo bosque de Dioses, donde– la leyenda nos dice –una vez Brandon el Constructor oró a sus dioses. Si 155
esto es verdad o no, la antigüedad del bosquecillo no puede discutirse. Y el bosque de Dioses, sin ninguna duda, se beneficia de los manantiales cálidos, protegiendo los árboles de lo peor del frío del invierno.
De hecho, la presencia de los manantiales cálidos— en las tierras alrededor de Invernalia —puede ser la razón principal del porqué los Primeros Hombres inicialmente se establecieron allí. Uno fácilmente puede imaginar el valor que una fuente de agua— y agua caliente —habría tenido en las profundidades de un invierno norteño.
En los recientes siglos, los Stark han levantado estructuras que han hecho uso directo de estos manantiales con el propósito de calentar sus moradas.

EL MURO Y MÁS ALLA DEL MURO