Los Siete Reinos: Las Tierras del Oeste y Roca Casterly - El Mundo de Hielo y Fuego
By George R. R. Martin, Elio M. García Jr., Linda Antonsson
Las Tierras de Oeste es un lugar de escabrosas colinas y llanuras rodantes, de brumosos valles y peñascosas costas, un lugar de lagos azules, ríos brillantes y tierras fértiles, bosques de árboles de hojas anchas donde habita caza de todo tipo, donde puertas medio escondidas a los lados de pasillos de madera se abren a cuevas laberínticas que avanzan a través de la oscuridad para revelar maravillas inimaginables y vastos tesoros bajo la tierra.
Son tierras ricas, con buena temperatura y fértiles, escudadas por altas colinas en el Este y el sur y las interminables aguas azules del Mar del Atardecer en el oeste. Una vez los Niños del Bosque hicieron sus hogares en los bosques, mientras los gigantes vagaban por las colinas, donde sus huesos ocasionalmente son encontrados. Pero entonces, los Primeros Hombres llegaron con fuego y hachas de bronce para cortar los bosques, arar los campos y construir caminos por las colinas donde los gigantes tenían sus moradas. Pronto, las granjas y aldeas de los Primeros se extendieron por el Oeste “de la sal a la roca”, protegidos por fuertes con murallas exteriores primero, y más tarde por grandes castillos de piedra; hasta que no hubo más gigantes, y los Niños del Bosque desaparecieron entre los bosques profundos, las colinas vacías, y el lejano Norte.
Muchas, y más de las grandes casas, tienen sus raíces en la edad dorada de los Primeros Hombres. Entre ellos están los Hawthorne, los Foote, los Broom y los Plumm. En Isla Bella, los barcos de los Farman ayudan a defender la costa oeste de los saqueadores hijos del hierro. Los Greenfield tienen un vasto castillo de madera llamado Entramado (ahora simplemente Greenfield) construido enteramente de madera de arciano. Los Reyne de Castamere hicieron un gran sistema de minas, cuevas y túneles bajo su propio asiento, mientras que los Westerling construyeron El Risco sobre las olas. Otras casas brotaron de los lomos de héroes legendarios, cuyos cuentos se cuentan hasta nuestros días: los Crakehall de Crake el Mataosos, los Banefort del Hombre Encapuchado, los Yew del Arquero Ciego Alan El Roble, los Moreland de Pate el Arador.
Cada una de esas familias se hizo poderosa, en algún tiempo se convirtieron en señores e incluso reyes. Pero los más poderosos señores de Las Tierras de Oeste eran los Casterly de la Roca, que tenían su asiento en una 210
colosal roca que se alzaba junto al Mar del Atardecer. Las leyendas cuentan que el primer lord Casterly fue un cazador, Corlos hijo de Caster, que vivía en un pueblo cerca de donde Lannisport se encuentra hoy. Cuando un león se dedicó a cazar las ovejas de la aldea, Corlos lo siguió hasta su guarida, una cueva en la base de la Roca.
Armado sólo con una lanza, mató al león y su leona pero perdonó la vida a sus recién nacidas crías– un acto de misericordia que tanto gustó a los Antiguos Dioses (ya que esto fue mucho antes de que los Siete llegaran a Poniente), que enviaron un súbito rayo de luz que iluminó la cueva, y en los muros de piedra relució el brillo del oro amarillo, una vena tan gruesa como la cintura de un hombre.
La verdad de ese cuento está perdida entre las nieblas del tiempo, pero nadie puede dudar de que Corlos, o algún progenitor de lo que se convertiría en la Casa Casterly, encontró oro en la Roca y pronto comenzó a minar allí. Para defender su tesoro frente a aquellos que quisieran llevárselo, se trasladó a la cueva y fortificó su entrada. Mientras años y siglos pasaban, sus descendientes ahondaron y ahondaron cada vez más profundo, siguiendo el oro, mientras tallaban pasillos, galerías, escaleras y túneles dentro de la misma roca, transformando la gigantesca piedra en una tremenda fortaleza que hacía enano a cualquier otro castillo de Poniente.
Aunque nunca fueron reyes, los Casterly se convirtieron en los más ricos señores de Poniente y la fuerza más poderosa de Las Tierras de Oeste, y así permanecieron durante cientos de años. Pero la Edad del Amanecer dio lugar a la Edad de los Héroes.
Fue entonces cuando un truhan rubio llamado Lann el Astuto apareció desde el Este. Algunos dicen que era un ándalo aventurero de más allá del Mar Angosto, aunque esto fue milenios antes de la llegada de los Ándalos a Poniente. Independientemente de sus orígenes, los cuentos concuerdan en que de alguna manera Lann el Astuto logró sacar a los Casterlys de su Roca y apoderarse del castillo.
El método preciso por el cual lo consiguió sigue siendo un tema de conjeturas. En la versión más común de la historia, Lann descubrió un camino secreto dentro de la Roca, una hendidura tan estrecha, que tuvo que despojarse de sus ropas y untarse en manteca para escurrirse por ahí. Una vez dentro, sin embargo, comenzó con sus tretas, susurrando amenazas en los oídos de los Casterly durmientes, aullando en la oscuridad como un demonio, robando tesoros de un hermano para ponerlos en la habitación del otro, urdiendo diversas trampas y trampillas. Con esos métodos hizo que los Casterly se enfrentaran entre ellos y les convenció de que la Roca era un lugar encantado por alguna maligna criatura que nunca les dejaría vivir en paz.
Otros prefieren otras versiones del cuento. En una, Lann usa la grieta para llenar la roca de ratas, ratones y otras alimañas, logrando expulsar a los Casterly. Y en otro cuento, Lann logra introducir una manada de leones dentro de Roca Casterly. Los hombres son devorados por los leones y Lann toma a una de las mujeres por esposa. Otra leyenda dice que logró colarse y acostarse con varias doncellas (sí, muchas doncellas). Un puñado de hijos de pelo rubio apareció 9 meses después, aunque las chicas seguían diciendo que aún eran doncellas.
El archimaestre Perestan (Perestan no era un archimaestre entonces, pero ahora lo es) dice que Lann fue un guardia en Roca Casterly que dejó embarazada a la hija de Lord Casterly. Ese Lord Casterly murió y el hijo de Lann pasó a ser el nuevo Lord.
No hay más evidencias ni de esta historia, ni de las otras. Ciertamente, las otras eran más interesantes que ésta, que sólo involucra a un matrimonio. También se dice que vivió hasta los 312 años, y tuvo cientos de hijos e hijas. No se mencionan los nombres de las madres, ya que imaginamos que no sería sólo una.
Los Lannister eran fértiles y hermosos, y Roca Casterly no era lo suficientemente grande para que cupieran todos. Algunos edificaron sus casas en una aldea a unas pocas millas. Este nuevo pueblo tenía un puerto 211
natural. A lo largo de los años pasó a ser una ciudad, hasta convertirse en la segunda más grande de todo Poniente después de Antigua. Era Lannisport, la ciudad dorada del Mar del Atardecer. Barcos mercantes venían desde muy lejos navegando hasta la costa oeste de Poniente. Mercaderes, herreros y otros vinieron en gran número y crearon una gran ciudad próspera. Por supuesto, el centro de todo era el oro.
A la vez que esto ocurría, en parte por su incremento en el poder y riqueza, los Lannister se convirtieron en reyes. Lann nunca fue rey. El primer verdadero rey fue el Rey Lorien “El León” (a muchos reyes nombraron
“león” o “dorado”), quién convirtió a los Reynes de Castamere en sus vasallos, casándose a una hija de esa casa, y derrotó al Rey Oscuro, Morgon Banefort, y a sus esclavos en una guerra que duró veinte años. Loreon podría haber sido el primer Lannister en llamarse el Rey de la Roca, pero era un título que sus hijos y nietos y sus descendientes continuaron llevando por miles de años.
Sin embargo, los límites de su reino no alcanzaron su pleno dominio hasta la llegada de los invasores Ándalos.
Los Ándalos vinieron tarde a las tierras de oeste, mucho tiempo después de haber capturado el Valle y haber derrotado los reinos de los Primeros Hombres en las tierras de los ríos. Los primeros señores guerreros Ándalos que lideraron un ejército a través de las colinas, encontraron un final sangriento a las manos del Rey Tybolt Lannister (llamado, curiosamente el Rayo). Pero como cada vez más Ándalos empezaron a moverse al oeste en bandas grandes y pequeñas, el Rey Tyrion III y su hijo Gerold II vieron su inminente derrota. En lugar de intentar arrojar a los invasores fuera de sus tierras, estos reyes prudentes acordaron matrimonios entre los poderosos caudillos Ándalos con las hijas de las grandes casas del oeste. Prudentes y bien conscientes de lo que había pasado en el Valle, tuvieron la precaución de exigir un precio por este acuerdo; los hijos e hijas de los señores de los Ándalos ennoblecidos de este modo, serian tomados como pupilos, para servir como escuderos y pajes y escanciadores en Roca Casterly… y como rehenes, si sus padres demostrarían ser traicioneros.
Con el tiempo, también los reyes Lannister casaron a sus niños con los Ándalos; de hecho, cuando Gerold III murió sin hijos varones, un concilio coronó al marido de su única hija, Ser Joffery Lydden, quien tomó el apellido Lannister y fue uno de los primeros Ándalos en gobernar la Roca. Otras casas nobles también nacieron de tales uniones—tales como Jast, Lefford, Parren, Droxe, Marbrand, Braxe, Serrett, Sarsfield, y Kyndall. Y
revitalizados de este modo, los Reyes de la Roca extendieron aún más su reino.
Cerion Lannister extendió su regencia hasta el Colmillo Dorado y sus colinas adyacentes, derrotando a tres reyes menores cuando ellos formaron una alianza contra él.
Tommen Lannister, el Primero de Su Nombre, construyó una gran flota e incluyó la Isla Bella en el reino, tomando a la hija del último rey Farman por esposa.
Loreon II organizó los primeros torneos en las tierras de occidente, derrotando a cada caballero que montó contra él.
El primer Lancel Lannister (conocido como Lancel el León) guerreó contra los reyes Gardener de Altojardin y conquistó el Dominio hasta el sur lejano como el Roble Viejo antes de morir en la batalla. (Su hijo, Loreon III, perdió todo lo que su padre había ganado y se había ganado el mote de Loreon el Flojo). El Rey Gerold Lannister, conocido como Gerold el Grande, navegó a las Islas de Hierro y volvió con cien rehenes de los hijos de hierro, prometiendo colgar a cada uno, cada vez que los hombres de hierro se atrevieran a incursionar en sus costas. (Fiel a su palabra, Gerold colgó más de veinte rehenes).
Lancel IV, se dice, había decapitado al rey Harrald el Medio-Ahogado de las Islas de Hierro y a su heredero con un solo golpe de su espada de acero valyrio Rugido en la Batalla de la Punta de Lann; murió después en la batalla en el Lago Rojo intentando invadir el Dominio.
Algunos de los reyes Lannister eran afamados para su sabiduría, otros por su valor, todos por su generosidad…
salvo quizás el Rey Norwin Lannister, bien conocido como Norwin el Mezquino. Roca Casterly también alojó a muchos reyes débiles, crueles, e impotentes.
Loreon IV era conocido como Loreon el Soso, y su nieto Loreon V como la Reina Lorea, porque le gustaba ponerse los vestidos de su esposa y pasearse por los andenes de Lannisport en la guisa de una prostituta común. (Después de sus reinados, el nombre Loreon se volvió menos común entre príncipes Lannister.) Un monarca, Tyrion II, era conocido como el Atormentador. Aunque era un rey fuerte, afamado por su proeza con su hacha de guerra, su verdadero deleite era la tortura, y se susurraba que no deseaba a ninguna mujer antes de hacerla sangrar.
La espada Rugido entró en posesión de los reyes Lannister un siglo antes de la Maldición, y se dice que el peso en oro que pagaron por ella habría sido suficiente como para haber comprado un ejército entero. Pero después estuvo perdida por más de un siglo, cuando Tommen II se la llevó cuando navegó con su gran flota hacia la destruida Valyria, con la intención de pillar las riquezas y hechicerías que aún permanecían allí. La flota nunca volvió, ni Tommen, ni Rugido.
El último informe sobre ellos se encuentra en una crónica de Volantis llamada La Gloria de Volantis. Allí se declara que “una flota dorada que portaba al Rey León” se había quedado allí por los suministros, y que los triarcas le dieron muchos regalos. Según la crónica, él les prometió darles a los triarcas la mitad de todo lo que encontrara a cambio de su generosidad— y una promesa de enviar su flota en su ayuda cuando él lo pidiera.
Después de eso, él zarpó. Al año siguiente, la crónica afirma, el Triarca Marqelo Tagaros despachó un escuadrón de barcos hacia Valyria buscando cualquier señal de la flota dorada, pero no encontraron nada.
Finalmente los dominios de los Lannister se extendieron hasta la orilla occidental de las cabeceras del Forca Roja y Ladera, desde el Colmillo Dorado hasta la orilla sur de la Bahía de Hierro y las fronteras del Dominio. Las fronteras de las tierras de oeste hoy siguen siendo aquellas del Reino de la Roca, como eran antes del Campo de Fuego, cuando el Rey Loren Lannister (Loren el Último) se arrodilló como un rey y se alzó como un señor.
Pero en el pasado, los límites eran más cambiantes, particularmente al sur, donde los Lannister contendieron a menudo contra los Gardener en el Dominio, y al este, donde guerreaban contra los muchos reyes del Tridente.
Además, el litoral de los Lannister se hallaba más cerca de las Islas de Hierro que cualquier otro reino, y la riqueza de Lannisport y su comercio eran una tentación constante para los piratas de esas islas. Las guerras entre los hombres del oeste y los hijos de hierro hicieron erupción casi cada generación; incluso durante los períodos de paz, incursionaron los hijos de hierro, buscando riquezas y esposas de sal. La Isla Bella sirvió como escudo en la costa sureña más lejana; por esta razón los Farman se han vuelto famosos por su fuerte odio hacia ellos.
La gran riqueza de las tierras del oeste, obviamente, proviene principalmente de sus minas de oro y plata. Las vetas de los minerales son anchas y profundas, y hay minas, aún ahora, que se han cavado durante más de mil años y todavía no se han vaciado. Según los informes de Lomas Longstrider, había conocido a mercaderes que le preguntaron incluso en la lejana Asshai de la Sombra, si era verdad que el “Señor León” vivía en un palacio de oro sólido y que los arrendatarios cosechaban una fortuna en oro simplemente arando sus campos. El oro 213
del oeste ha viajado lejos, y los maestres saben que no hay ninguna mina en todo el mundo que sea tan rica como las de Roca Casterly.
La riqueza de las tierras occidentales fue similar, en tiempos antiguos, con el hambre del Feudo Franco de Valyria por los metales preciosos, no obstante no aparece ninguna evidencia de que los señores dragón hicieron contacto alguna vez con los señores de la Roca, Casterly o Lannister. El Septón Barth especuló sobre el tema, refiriéndose a un texto de Valyria que ha estado subsecuentemente perdido, sugiriendo que los hechiceros de Feudo Franco predijeron que el oro de Roca Casterly los destruiría.
El Archimaestre Perestan ha puesto una especulación diferente, más plausible, sugiriendo que los Valyrios en tiempos antiguos se extendieron hasta Antigua pero sufrieron algún gran revés, o tragedia allí, que los obligó a huir de Poniente.
LA CASA LANNISTER BAJO LOS DRAGONES
UNA VEZ QUE LOREN EL ÚLTIMO dejó su corona, los Lannisters se redujeron a señores. Aunque sus inmensas riquezas permanecían intactas, no tenían lazos íntimos con la Casa Targaryen (diferente de los Baratheon) y al contrario de los Tully, eran demasiado orgullosos para suplicar en seguida un lugar de prominencia bajo el Trono de Hierro.
No fue hasta después de una generación, cuando el Príncipe Aegon y la Princesa Rhaena se refugiaron del Rey Maegor el Cruel, que los Lannister empezaron a poner una marca mayor en el reino.
Lord Lyman Lannister protegió al príncipe y a la princesa bajo su techo, concediendo el derecho del invitado y negándose a las demandas del rey de entregaros. Su señoría no empeñó sus espadas por el príncipe y la princesa fugitivos, ni se involucró, hasta que el Príncipe Aegon hubiese perecido a manos de su tío durante la Batalla de Ojo de Dioses. Sólo cuando Jaehaerys, el hermano más joven de Aegon reclamó el Trono de Hierro, los Lannisters ofrecieron su apoyo.
La muerte del Rey Maegor y la coronación del Rey Jaehaerys movieron a la Casa Lannister más cerca del Trono de Hierro, aunque los Velaryon, Arryn, Hightower, Tully y Baratheon todavía los eclipsaban en influencia. Lord Tymond Lannister estaba presente en el Gran Concilio de 101 CA que decidió la sucesión, llegando con un gran séquito de trescientos banderizos, caballeros, y sirvientes… sólo excedido por Lord Matthos Tyrell de Altojardin que contaba quinientos en su séquito. Los Lannisters escogieron estar al lado del Príncipe Viserys durante las deliberaciones— elección recordada y premiada algunos años después, cuando Viserys ascendió al Trono de Hierro y Ser Tyland Lannister, hermano gemelo de Lord Jason Lannister, fue promovido a Consejero de Barcos. Después, Ser Tyland se volvió Consejero de la Moneda del Rey Aegon II, y, por su asociación personal con el Trono Hierro y una posición ventajosa en la corte, trajo a su hermano, Lord Jason al bando Aegon en la Danza de Dragones.
Sin embargo, cuando la pugna por la sucesión continuó, Ser Tyland sufrió considerablemente al esconder la mayor parte del oro de la corona, donde Rhaenyra Targaryen no podría alcanzarlo, cuando ella capturó Desembarco del Rey. Y la asociación de los Lannisters con el Trono de Hierro demostró ser nefasta cuando el Kraken Rojo y sus saqueadores cayeron en las indefensas tierras de oeste, pues Lord Jason marchó al este por mandato del Rey Aegon II. Los partidarios de la reina Rhaenyra encontraron su ejército en el cruce del Forca Roja, donde Lord Jason murió en la batalla, mortalmente herido por el escudero Pate de Hojalarga (armado caballero después de la batalla, este guerrero de baja cuna fue conocido como el Mataleones por el resto de 214

sus días). El ejército de los Lannister continuó marchando, obteniendo victorias liderado por Ser Adrián Tarbeck, luego por Lord Lefford, antes de que él pereciera en el Alimento de los Peces, donde sus hombres fueron matados entre los tres ejércitos.
Ser Tyland Lannister, entretanto, cayó prisionero después de que la reina Rhaenyra asió Desembarco del Rey.
Cruelmente torturado para obligarle a revelar donde había ocultado el oro de la corona, Ser Tyland se negó a hablar. Cuando Aegon II y sus leales recuperaron la ciudad, él fue encontrado cegado, mutilado, y castrado.
Todavía su mente permanecía intacta, y el Rey Aegon lo retuvo como Consejero de la Moneda. En los últimos días de su regencia, Aegon II incluso envió a Ser Tyland a las Ciudades Libres a contratar mercenarios para apoyar su causa contra el hijo de Rhaenyra, el futuro Aegon III, y sus partidarios.
La lucha llegó a su fin, con la regencia del nuevo rey, Aegon III, de once años de edad, cuando ascendió al Trono de Hierro. Esperando sanar las heridas profundas ocasionadas por la Danza, Ser Tyland Lannister fue nombrado Mano del Rey. Quizás aquéllos que habían sido sus enemigos lo juzgaron demasiado cegado y roto como para representar una amenaza, pero Ser Tyland sirvió hábilmente durante una buena parte de dos años, antes de morir de fiebre en 133 DC.
En los años siguientes los Lannisters lucharon con los Targaryens contra Daemon Fuegoscuro, aunque los rebeldes del Dragón Negro ganaron victorias notables en las tierras de oeste— especialmente en Lannisport y Colmillo Dorado, donde Ser Quentyn Ball, el caballero impetuoso, renombrado como Fireball, mató a Lord Lefford y logró la retirada de Lord Damon Lannister (después conocido como el León Gris).
El León Gris falleció en 210 DC, y su hijo Tybolt lo sucedió como Lord de Roca Casterly, muriendo dos años después bajo circunstancias sospechosas. El joven Lord Tybolt no dejó un heredero, salvo una hija, Cerelle, de tres años de edad, cuyo reinado como Señora de Roca Casterly fue cruelmente breve. En menos de un año, ella también había muerto, después de lo cual la Roca y las tierras de occidente y toda la riqueza y poder de la Casa Lannister pasaron a su tío, Gerold, el hermano más joven del finado Lord Tybolt.
Un hombre destacado, conocido por ser extremadamente listo, Gerold había servido como regente de su joven sobrina, muerta a una edad tan tierna, y la sucedió después de su muerte, poniendo las lenguas a menearse, pues en el oeste se murmuraba que ambos, Lady Cerelle y Tybolt, fueron asesinados por él.
Nadie puede afirmar con certeza si había alguna verdad en estos cuchicheos, y Gerold Lannister pronto demostró ser un señor excepcionalmente sutil, capaz, y considerado, incrementando la riqueza de la Casa 215
Lannister, el poder de Roca Casterly, y el comercio en Lannisport. Él gobernó las tierras de oeste durante treinta y un años, ganando el apodo de Gerold el Dorado.
No obstante las tragedias que ocurrieron en la Casa Lannister en los años siguientes eran pruebas suficientes para los enemigos de Lord Gerold. Su querida segunda esposa, Lady Rohanne, desapareció bajo circunstancias misteriosas en 230 DC, menos de un año después de dar a luz al cuarto de los hijos de su señoría y el hijo más joven, Jason. Tywald, el mayor de sus hijos gemelos, murió en la batalla en 233 DC, como escudero de Lord Robert Reyne de Castamere durante la Insurrección de Peake. Lord Robert murió también, dejando a Ser Roger Reyne (el León Rojo), su hijo mayor como su heredero.
La muerte más importante, por lejos, que provino de la Insurrección de Peake era la del Rey Maekar, pero el caos que esto causó, se ha relatado abundantemente. Mucho menos conocidos, pero no menos malsanos, eran los horribles efectos que la batalla tuvo en la historia del oeste.
Tywald Lannister se había comprometido hacía mucho tiempo con la vivaz joven hermana del León Rojo, Lady Ellyn. Esta doncella de fuerte temperamento que soñaba con ser la Señora de Roca Casterly, involuntariamente perdió ese sueño. Como consecuencia de la muerte de su novio, ella persuadió a su hermano gemelo, Tion, para que anulara su compromiso con una hija de Lord Rowan de Sotodeoro y la desposara en su lugar.
Lord Gerold se opuso a este casamiento, pero el pesar, la edad y la enfermedad le habían dejado igual una sombra pálida de su temple anterior, y al final dio su consentimiento. En 235 DC, en una boda doble en Roca Casterly, Ser Tion Lannister tomó a Ellyn Reyne por esposa, mientras que Tytos, su hermano menor, se casó con Jeyne Marbrand, una hija de Lord Alyn Marbrand de Marcaceniza.
Dos veces viudo, y achacoso, Lord Gerold no se casó de nuevo, por lo que después de su matrimonio, Ellyn de la Casa Reyne se volvió la Señora de Roca Casterly en todo, menos de nombre.
Cuando su suegro se retiró a sus libros y su alcoba, lady Ellyn presidió una corte espléndida, organizando una serie de magníficos torneos y bailes y llenando la Roca de artistas, bufones, músicos… y Reynes. Sus hermanos Roger y Reynard siempre estaban a su lado, y les llovieron cargos, honores, y tierras, y a sus tíos, primos, y sobrinos y sobrinas también.
Señor Sapo, el viejo bufón de Gerold, dijo que “Lady Ellyn debía ser una hechicera, pues hizo llover dentro de la Roca durante todo el año”
En 236 DC, el pretendiente al trono Daemon Fuegoscuro, Tercero de Su Nombre, cruzó el Mar Angosto y aterrizó en el Garfio de Massey con Aceroamargo y la Compañía Dorada, intentando tomar el Trono de Hierro.
El Rey Aegon V convocó a los señores leales de todos los Siete Reinos para enfrentarlo, y la Cuarta Rebelión de Fuegoscuro empezó.
Acabó mucho más rápidamente de lo que el pretendiente podría haber deseado, en la Batalla del Puente Rodeo. Después, los cadáveres de los seguidores del Dragón Negro sofocaron el Puente Rodeo inundando sus costas. Los realistas, a su vez, perdieron menos de cien hombres… pero entre ellos estaba Ser Tion Lannister, el heredero de Roca Casterly.
Era de esperar que la pérdida del segundo de sus “gemelos gloriosos” destrozaría a su afligido padre, Señor Gerold. Pero curiosamente, parecía ser lo contrario. Cuando el cuerpo de Ser Tion descansó dentro de Roca Casterly, Gerold el Dorado se despertó y tomó una vez más un firme control de las tierras de oeste, e intentó 216

hacer todo lo posible para preparar a su tercer hijo Tytos, de débil voluntad y un chico poco prometedor, para sucederle.
El “Reinado de los Reynes” llegó a su conclusión. Pronto los hermanos de Lady Ellyn partieron de Roca Casterly hacia Castamere, acompañados por muchos de otros Reynes.
Lady Ellyn Reyne y Lady Jeyne Marbrand en la corte de Lord Gerold Lannister Lady Ellyn se quedó, pero su influencia menguó, mientras que la de Lady Jeyne creció. Pronto, la rivalidad entre la viuda de Ser Tion y la esposa de Tytos se puso verdaderamente fea, si los rumores descriptos por el Maestre Beldon pueden creerse. Beldon nos dice que en 239 DC, Ellyn Reyne fue acusada de intentar acostarse con Tytos Lannister, instándole a repudiar a su esposa y casarse con ella. Sin embargo, el joven Tytos (entonces de diecinueve) encontró a la viuda de su hermano tan intimidante, que era incapaz de rendirse.
Humillado, corrió hacia su esposa para confesarse y pedir su perdón.
Lady Jeyne perdonó a su joven marido pero no a su cuñada, y no dudó en informar a Lord Gerold del incidente.
Furioso, su señoría resolvió que para liberar Roca Casterly de Ellyn Reyne de una vez por todas, debía encontrarle un nuevo marido. Los cuervos volaron, y un apresurado matrimonio fue concretado. Una quincena después, Ellyn Reyne estaba casándose con Walderan Tarbeck, Lord de la Torre Tarbeck, un viudo de cincuenta y cinco años, de una casa honorable, pero empobrecida.
Ellyn Reyne, ahora Lady Tarbeck, partió de Roca Casterly con su marido, para nunca volver, pero la rivalidad entre ella y Lady Jeyne no había acabado. Por el contrario, parecía intensificarse a través de lo que el Señor Sapo llamó la Guerra de los Vientres. Aunque lady Ellyn no había podido darle un heredero a Ser Tion, demostró ser más fecunda con Walderan Tarbeck (quien, debe notarse, tenía varios hijos mayores de sus dos primeros matrimonios), dándole dos hijas y un hijo. Lady Jeyne contestó con sus propios niños, el primero de los cuales era un hijo. Se le dio el nombre de Tywin, y demanda la leyenda, que cuando su señoría Lord Gerold rizó el pelo dorado del bebé, el niño mordió su dedo.
Otros niños siguieron, pero Tywin, el mayor, era el único nieto al que su señoría llegó a conocer. En 244 DC, Gerold el Dorado murió por problemas de vejiga, incapaz de orinar. A la edad de veinticuatro, Tytos Lannister, su sobreviviente hijo mayor, se volvió Lord de Roca Casterly, Escudo de Lannisport, y Guardián del Oeste.
Todos eran títulos evidentemente impropios. Lord Tytos Lannister no tenía muchas virtudes. Lento para el enfado, rápido para el perdón, pensaba bien de cada hombre, grande o pequeño, y también era confiado. Lo llamaron el León Risueño por su carácter jovial, y durante un tiempo el oeste se rio con él… pero bastante pronto, muchos más estaban riéndose de él.
En relación con los importantes asuntos de estado que le concernían, Lord Tytos demostró su débil voluntad e indecisión. No era un guerrero y tomó a risa los insultos, por los que la mayoría de sus antepasados habría 217
desnudado sus espadas. Muchos vieron en su debilidad una oportunidad de asir poder, riqueza, y tierras.
Algunos pidieron grandes préstamos a Roca Casterly sin reembolsarlos. Cuando fue visto que Lord Tytos estaba deseoso de extender tales deudas, incluso perdonarlas, los comerciantes comunes de Lannisport y Kayce también empezaron a rogar por los préstamos.
Los decretos de Lord Tytos fueron ignorados ampliamente, y se extendió la corrupción.
En los banquetes y bailes, los invitados se sentían libres de mofarse de su señoría, incluso en su cara. "Retorcer la cola del león", esto fue llamado, y los caballeros jóvenes e incluso escuderos rivalizaban entre sí para ver quién podría retorcer la cola del león con más fuerza. Se dice que nadie se rio más ruidosamente de estas bromas que el propio Lord Tytos.
El Maestre Beldon, en una de sus cartas a la Ciudadela, escribió, “su señoría sólo quiere ser amado. Así que se ríe, y no se ofende, y perdona, y da honores y cargos y regalos pródigos a aquéllos que se burlan de él y lo desafían, pensando ganar su lealtad de esta forma. Todavía mientras más se ríe y más da, más lo desprecian.”
Mientras el poder de la Casa Lannister menguaba, otras casas crecieron más fuertes, más desafiantes, y más desordenadas. Y por 254 CA, incluso los señores más allá de las fronteras de las tierras del oeste se habían vuelto conscientes de que el león de Roca Casterly no era más una bestia temida.
Ese año Lord Tytos consintió en casar a su hija de siete años, Genna, con uno de los hijos menores de Walder Frey, Lord del Cruce. Con sólo diez años de edad, Tywin se opuso al matrimonio por considerarlo una alianza inapropiada. Lord Tytos no cedió, pero los hombres pudieron ver que este niño osado poseía una voluntad de hierro, y era duro más allá de sus años y no era como su amable padre.
No mucho después, Lord Tytos despachó a su heredero a Desembarco del Rey, para servir como escanciador en la corte del Rey Aegon. El segundo hijo de su señoría, Kevan, fue enviado lejos también, para servir como paje y luego escudero de Lord de Castamere.
Ricos, y poderosos, los Reynes habían prosperado considerablemente con la negligencia de Lord Tytos. Roger Reyne, el León Rojo, era temido por su habilidad en armas; muchos lo consideraron la espada más mortal en las tierras de oeste. Su hermano, Ser Reynard, era tan encantador y hábil, como Ser Roger era veloz y fuerte.
Cuando los Reynes se elevaron, también lo hicieron sus aliados íntimos, los Tarbecks de la Torre Tarbeck.
Después de siglos de lento declive, esta casa antigua empobrecida, había empezado a florecer, principalmente gracias a la nueva Lady Tarbeck, previamente Ellyn Reyne.
Aunque no era bienvenida en la Roca, Lady Ellyn había ideado extraer grandes sumas de oro de la Casa Lannister a través de sus hermanos, porque Lord Tytos encontró muy difícil negarse al León Rojo. Con esos fondos ella restauraba la ruina desmenuzada que era la Torre Tarbeck, reconstruyendo sus muros, fortaleciendo sus torres, y amueblando su interior con un esplendor que podría rivalizar con cualquier castillo en el oeste.
En 255 DC, Lord Tytos celebró el nacimiento de su cuarto hijo en Roca Casterly, pero su alegría pronto se volvió pena. Su amada esposa, Lady Jeyne, nunca recuperada del parto, murió un mes después del nacimiento de Gerion Lannister. Su pérdida destrozó a su señoría. Desde ese día, nunca nadie volvió a ver al León Risueño.
Los años que siguieron fueron tristes en la larga historia de las tierras de oeste. Las condiciones se tornaron tan aciagas, que el Trono de Hierro se vio en la necesidad de intervenir. Tres veces el Rey Aegon V envió a sus caballeros para que restauraran el orden en las tierras de oeste, pero una vez regresaban a la capital, las cosas 218

volvían a su estado anterior. Cuando Su Gracia pereció en la tragedia en Refugio Estival en 259 DC, los asuntos en el oeste incluso se deterioraron aún más, y al nuevo rey, Jaehaerys II Targaryen, le faltó la fuerza de voluntad de su padre y además estuvo pronto inmerso en la Guerra de los Reyes de Nuevepeniques.
Mil caballeros y diez mil hombres armados marcharon de las tierras de oeste a la llamada del rey, pero Lord Tytos no estaba entre ellos. Al hermano de su señoría se le dio el mando en su lugar, pero en 260 DC Ser Jason Lannister murió en Sangrepiedra. Después de su muerte, Ser Roger Reyne asumió la dirección de los restantes hombres de oeste y los lideró en varias notables victorias.
Los tres hijos mayores de Lord Tytos también se aquilataron en los Peldaños de Piedra. Armado caballero en la víspera del conflicto, Ser Tywin Lannister luchó en el séquito del joven heredero del rey, Aerys, Príncipe de Rocadragón, y tuvo el honor de ser armado caballero al final de la guerra. Kevan Lannister, escudero del León Rojo, también ganó sus espuelas, y fue armado caballero por el propio Roger Reyne. Su hermano Tygett era demasiado joven para la caballería, pero su valor y habilidad con las armas se comentó por todos, ya que mató a un hombre mayor en su primera batalla y a tres más en las luchas siguientes, uno de ellos era un caballero de la Compañía Dorada. Sin embargo, mientras sus cachorros estaban luchando en los Peldaños de Piedra, Tytos Lannister permanecía en Roca Casterly, en compañía de una cierta mujer joven de bajo nacimiento, la nodriza a su hijo menor.
Lord Tytos Lannister y su heredero, Ser Tywin.
El retorno de los hijos de Lord Tytos de la guerra anunció el cambio finalmente. Endurecidos por la batalla, y todos demasiado conscientes de la baja consideración que los otros señores del reino demostraban a su padre, Ser Tywin Lannister decidió enseguida restaurar el orgullo y poder de Roca Casterly. Su padre protestó débilmente, luego se retiró a los brazos de su nodriza mientras su heredero asumía el mando.
Ser Tywin empezó exigiendo el reembolso de todo el oro que había prestado Lord Tytos. A aquellos que no podrían pagar se les exigió enviar rehenes a Roca Casterly. Con quinientos caballeros veteranos que lucharon en los Peldaños de Piedra, se formó una nueva compañía bajo la orden de Ser Kevan, el hermano de Ser Tywin, para librar el oeste de caballeros ladrones y bandidos.
Algunos se apresuraron a obedecer. “El león se despertó,” dijo Ser Harys Swyft, el caballero de Maizal, cuando los recolectores llegaron a las puertas de su castillo. Incapaz de pagar, entregó a su hija en cambio a Ser Kevan como rehén para reembolsar su deuda. Pero en otras partes, los recolectores enfrentaron una oculta resistencia y abierto desafío. Lord Reyne se rió, según informes recibidos, cuando su maestre le leyó los decretos de Ser Tywin y aconsejó a sus amigos y vasallos no hacer nada.
Lord Walderan Tarbeck, imprudentemente, escogió un curso diferente y montó a Roca Casterly para protestar, seguro de su habilidad de engatusar a Lord Tytos y obligarle a rescindir los decretos de su hijo. Pero en cambio, se encontró enfrentando a Ser Tywin, quién lo arrojó a un calabozo.
Con Lord Walderan encadenado, Tywin Lannister no abrigaba ninguna duda respecto la rendición de los Tarbeck. Pero Lady Tarbeck fue rápida en desengañarlo. En cambio, esa mujer temible, envió a sus propios caballeros y capturó a tres Lannister. Dos de los cautivos eran Lannister de Lannisport, parientes distantes de los Lannisters de Roca Casterly, pero el tercero era el joven escudero, Stafford Lannister, el hijo mayor y heredero de Ser Jason, el hermano fallecido de Lord Tytos.
La crisis resultante alejó a Lord Tytos de su nodriza el tiempo suficiente para dominar a su heredero de voluntad de hierro. Su señoría no sólo ordenó que liberen a Lord Tarbeck ileso, sino también fue tan lejos como disculparse y perdonar sus deudas.
Para salvaguardar el intercambio de rehenes, Lord Tytos recurrió al hermano más joven de lady Tarbeck, Ser Reynard Reyne. El formidable asiento del León Rojo en Castamere fue escogido para organizar la reunión. Ser Tywin se negó a asistir, así que Ser Kevan devolvió a Lord Walderan, mientras lady Tarbeck entregó a Stafford y sus primos. Una gran muestra de amistad fue organizada, con los Lannister y Tarbeck brindando e intercambiando regalos y besos, y jurando seguir siendo amigos leales “por toda la eternidad.”
Toda la eternidad no duró ni un año, el Gran Maester Pycelle observó después. Tywin Lannister que no había estado presente en la fiesta del León Rojo nunca había desistido de su resolución de deponer a estos vasallos poderosos. A finales del año 261 DC, envió cuervos a Castamere y Torre Tarbeck, exigiendo que Roger y Reynard Reyne y Lord y Lady Tarbeck se presenten en Roca Casterly “para responder por sus crímenes.” Los Reyne y Tarbeck escogieron desafiarlo en cambio, como Ser Tywin ciertamente supo que harían. Ambas casas se alzaron en rebelión abierta, renunciando a su fidelidad a Roca Casterly.
Así que Tywin Lannister izó los estandartes. No buscó la aprobación de su señor padre, ni incluso le informó de sus intenciones, sino que marchó con quinientos caballeros y tres mil hombres armados y arqueros.
La Casa Tarbeck fue la primera en sentir la ira de Ser Tywin. El ejército de los Lannister descendió tan rápido sobre los vasallos y partidarios de Lord Walderan, que él no tuvo tiempo de reunirlos. Alocadamente su señoría montó para encontrarse al ejército de Ser Tywin con uno de los caballeros de su casa a su lado. En la breve batalla brutal, los Tarbeck fueron destrozados y matados. Decapitaron a Lord Walderan Tarbeck y sus hijos, junto con sus sobrinos y primos, los esposos de sus hijas, y a cualquier hombre que desplegara la estrella azul y plata de siete puntas en su escudo o sobreveste alardeando de la sangre Tarbeck. Y cuando el ejército de los Lannister reasumió su marcha hacia la Torre Tarbeck, las cabezas de Lord Walderan y sus hijos iban delante, empaladas en las lanzas.
A su aproximación, Lady Ellyn Tarbeck cerró sus puertas y envió cuervos a Castamere, convocando a sus hermanos. Confiando en sus muros, Lady Tarbeck sin duda anticipó un largo asedio; sin embargo los artefactos del asedio se prepararon en un día, y esos muros demostraron ser de poca ayuda cuando una gran roca voló por encima de ellos y derrumbó los viejos cimientos del castillo. Lady Ellyn y su hijo Tion el Rojo murieron en el súbito derrumbamiento de la estructura. Toda la resistencia en la Torre Tarbeck acabó poco después, y las puertas se abrieron a la hueste de los Lannister. Entonces Tywin Lannister ordenó pasar la Torre Tarbeck por la antorcha. El castillo ardió durante un día y una noche, hasta que quedó sólo un armazón teñido de negro. El León Rojo llegó a tiempo para ver las llamas. Dos mil hombres montaban con él: todos los que había podido reunir en el corto tiempo disponible.
Tywin Lannister tenía tres veces su fuerza, la mayoría de las historias coinciden; algunos insisten en que los Lannister excedían a los Reyne cinco a uno. Esperando que la sorpresa pudiera salvar el día, Roger Reyne ordenó que sus trompetas sonaran el ataque y cargó precipitadamente hacia el campamento de Ser Tywin.
Después de la sorpresa inicial, los Lannister se recuperaron rápidamente y sus números pronto hablaron por sí mismos. Lord Reyne no tuvo otra elección que retroceder y huir, dejando cerca de la mitad de sus hombres muertos en el campo. Una lluvia de saetas de ballestas cazó a sus jinetes del campamento; una cogió a Lord Reyne entre los hombros, aguijoneándolo a través de su armadura. El León Rojo siguió adelante, cayendo de su caballo a menos de media legua; luego fue llevado de regreso a Castamere.
El ejército de los Lannister llegó a Castamere tres días después. Igual que Roca Casterly, el asiento de la Casa Reyne había empezado como una mina. Las ricas vetas de oro y plata habían hecho a los Reyne casi tan opulentos como los Lannister durante la Edad de los Héroes; para defender sus riquezas, habían levantado los muros sobre la entrada a su mina, la habían cerrado con una puerta de roble y hierro y flanqueado con un par de robustas torres.
Siguieron las recamaras y salones, pero mientras tanto, los pozos de la mina se habían escavado más y más profundamente, y cuando por fin el oro se agotó, habían ensanchado los salones y galerías y confortables alcobas, túneles y un inmenso, salón de baile. Para un ojo inexperto, Castamere parecía una residencia modesta, un asiento apropiado para un caballero terrateniente, o un señor pequeño, pero aquellos que conocían sus secretos sabían que nueve de diez partes del castillo estaban bajo tierra.
A esas cámaras profundas se retiraron los Reynes ahora. Febril y débil por la pérdida de sangre, el León Rojo no estaba en buen estado de salud para liderar. Ser Reynard, su hermano, asumió el mando en su lugar.
Menos terco, pero más hábil que su hermano, Reynard supo que no tenía hombres suficientes para defender los muros del castillo, entonces dejó la superficie completamente al enemigo y se retiró bajo tierra. Una vez toda su gente estuvo segura dentro de los túneles, Ser Reynard envió un mensaje a Ser Tywin ofreciendo sus condiciones. Pero Tywin Lannister no honró la oferta de Ser Reynard con una respuesta. En cambio ordenó sellar las minas. Con picos y hachas y antorchas, sus propios mineros derrumbaron toneladas de roca y tierra, enterrando las grandes puertas de las minas hasta que no existió ningún camino y ninguna manera de salir.
Una vez hecho, él volvió su atención al veloz pequeño arroyo, que alimentaba el estanque de aguas azules cristalinas al lado del castillo del que Castamere tomó su nombre. Tomó menos de un día para represar el arroyo y sólo dos para desviarlo hacia la entrada de la mina más cercana.
La tierra y piedras que sellaron las minas no dejaron ningún hueco lo bastante grande para dejar pasar una ardilla, menos un hombre… pero el agua encontró su camino hacia abajo.
Ser Reynard había ocultado más de trescientos hombres, mujeres, y niños en las minas, se dice. Ni uno surgió.
Unos de los guardias asignados a la más pequeña y distante de las entradas de la mina, informó haber oído gritos débiles que vinieron debajo de la tierra una noche, pero para el alba las piedras ya estaban en silencio una vez más.
Nadie ha vuelto a abrir las minas de Castamere nunca. Los salones sobre ellas, fueron pasados por la antorcha por Tywin Lannister, vacíos hasta el presente, un testimonio mudo del destino que le espera a esos lo suficiente necios, como para alzar las armas contra los leones de la Roca.
En 262 DC, el Rey Jaehaerys II murió en Desembarco del Rey, después de haberse sentado en el Trono de Hierro durante sólo tres años. Su hijo Aerys, Príncipe de Rocadragón lo sucedió como Rey Aerys II. Su primer acto como rey— y el más sabio, según dijeron muchos —fue convocar a su amigo de niñez, Tywin Lannister de Roca Casterly, y nombrarlo la Mano del Rey.
Ser Tywin contaba veinte, el hombre más joven en servir como la Mano, pero la forma en que había tratado la rebelión de los Reyne y Tarbeck le había hecho muy respetado, incluso temido, a lo largo de los Siete Reinos.
Su prima, Lady Joanna, la hija de Ser Jason, el hermano finado de Lord Tytos, ya estaba en Desembarco del Rey; había estado sirviendo como dama de compañía y compañera de Rhaella desde 259 DC. Ella y Ser Tywin estaban casados un año después de que él se volviera la Mano del Rey en una ceremonia pródiga en el Gran Septo de Baelor, con el propio Rey Aerys presidiendo el banquete de bodas y el encamamiento. En 266 DC, Lady Joanna dio a luz a los gemelos, un niño y una niña. Entretanto, Ser Kevan, el hermano de Tywin también se casó, tomando como novia a la hija de Ser Harys Swyft de Maizal, que le había sido entregada una vez como rehén por las deudas de su padre.
En 267 DC, estalló el corazón de Lord el Tytos Lannister, cuando estaba subiendo una escalera empinada hacia la alcoba de su amante (su señoría había apartado a su nodriza finalmente, sólo para atontarse con los encantos de una hija del fabricante de velas). Así pues, a la edad de veinticinco, Tywin Lannister se volvió Lord de Roca Casterly, Escudo de Lannisport, y Guardián del Oeste. Después de la muerte del León Risueño, la Casa Lannister nunca había sido más fuerte ni más segura. Los años que siguieron eran dorados, no sólo para las tierras de oeste, sino para todos los Siete Reinos.
Había un gusano dentro de la manzana, sin embargo, y la locura creciente del Rey Aerys II Targaryen pronto puso en peligro todo lo que Tywin Lannister trató de construir. Su señoría también sufrió una gran pérdida personal por su amada esposa, Lady Joanna quien se murió en 273 DC, mientras paría a un horroroso niño deformado. Con su muerte, el Gran Maester Pycelle observa, la alegría abandonó a Tywin Lannister, no obstante él persistió en su deber.
Día tras día y año tras año, Aerys II se volvería más y más contra su propia Mano, el amigo de su niñez, sujetándolo en una sucesión de reprobaciones, contrariedades, y humillaciones. Todo esto soportó Lord Tywin, pero cuando el rey designó a Ser Jaime su hijo y heredero como un caballero de la Guardia Real, no pudo soportarlo por más tiempo. Lord Tywin resignó su cargo en 281 DC.
Privado del consejo del hombre con el que había contado tanto tiempo, rodeado por lameculos y conspiradores, el Rey Aerys II pronto fue tragado completamente por su locura, mientras el reino se desplomaba a su alrededor.
Se revelan los eventos de la Rebelión de Robert en otra parte y no es necesario repetirlos, salvo para notar que Ser Tywin Lannister comandó un gran ejercito desde el oeste para capturar Desembarco del Rey y la Fortaleza Roja para Robert Baratheon. Cerca de trescientos años de regencia de los Targaryen tuvieron su fin por las espadas de Lord Tywin y sus hombres de oeste. Al año siguiente, el Rey Robert I Baratheon tomó por esposa a la hija de Lord Tywin, Lady Cersei, uniendo dos de las más grandes y nobles casas en todo Poniente.
ROCA CASTERLY
ROCA CASTERLY, el antiguo asentamiento de la Casa Lannister, no es un castillo ordinario. Aunque está coronado con torres, torretas y torres de vigilancia, con murallas de piedra, puertas de roble y rastrillos de hierro resguardando cada salida, esta antigua fortaleza es en realidad una colosal roca junto al Mar del Ocaso, una roca que dicen algunos, cuando el sol se pone y las sombras caen, parece un león descansando.
La Roca ha sido habitada por los hombres durante miles de años. Es probable que antes de la llegada de los Primeros Hombres, los niños del bosque y los gigantes hicieran sus hogares en las cuevas esculpidas por el 222

mar, en la base de la roca. Se sabe que osos, leones, lobos y murciélagos también hacen sus guaridas dentro de estas cuevas, junto a muchas otras pequeñas criaturas.
Cientos de pozos mineros penetran las partes bajas de la Roca, donde muchas vetas de oro rojo y amarillo relucen intactas en la piedra incluso después de milenios de excavación. Los Casterly fueron los primeros en excavar salones y cámaras en los pozos, y establecieron un fuerte circular en la punta de la Roca, desde donde podían vigilar sus dominios.
La Roca mide tres veces la altura del Muro o de la Torrealta de Antigua. Casi diez kilómetros (dos leguas) de longitud de este a oeste, está plagada de túneles, calabozos, despensas, barracas, salones, establos, escaleras, patios, balcones, y jardines. Incluso hay un bosque de dioses, aunque el arciano que crece allí es una cosa extraña y retorcida cuyas enmarañadas raíces han llenado la cueva donde se sitúa, ahogando todas las demás plantas.
La Roca incluso tiene un puerto por dentro, con muelles, embarcaderos y astilleros, ya que el mar ha excavado grandes cuevas en su cara occidental, puertas naturales lo suficientemente profundas y anchas como para que barcoluengos e incluso cocas puedan anclar y descargar sus cargamentos.
La Boca del León— la inmensa caverna natural que forma la entrada principal de la Roca —forma un arco de más de sesenta y un metros (doscientos pies) desde el suelo al techo. A través de los siglos ha sido ampliado y mejorado, y ahora se dice que por sus amplios escalones pueden subir hasta veinte jinetes cabalgando uno al lado del otro.
Roca Casterly nunca fue tomada por asalto o asedio. Ningún castillo en los Siete Reinos es tan grande, tan rico o está mejor defendido. Las leyendas dicen que al verlo, Visenya Targaryen agradeció a los dioses que el Rey Loren cabalgara para enfrentarse a su hermano Aegon en el Campo de Fuego, ya que si se hubiera quedado dentro de la Roca, ni siquiera el fuego de dragón lo habría intimidado.
Los Señores de Roca Casterly han reunido muchos tesoros a lo largo de los siglos, y los monumentos de la Roca— en especial la Galería Dorada, con sus decoraciones y paredes doradas, y la Sala de los Héroes, donde las costosas armaduras usadas por cien caballeros, señores, y reyes Lannister, montan eterna guardia —son de reconocida fama en todos los Siete Reinos, e incluso en las tierras más allá del Mar Angosto.
Roca Casterly
